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Agencia AP
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El Hyundai Tucson, uno de los SUV de la marca surcoreana, dejó el asfalto urbano para enfrentarse a caminos de tierra, lodo y carreteras de montaña en la Vuelta al Ecuador 2026 el pasado agosto. Tres unidades participaron en la competencia, entre ellas la número 610, que recibió modificaciones específicas para adaptarse a las exigencias del rally.
Según información difundida por medios especializados ecuatorianos como Auto Ranking y Acelerando, la preparación del Tucson combinó componentes originales con ajustes mecánicos y elementos propios de competición.
¿Qué cambió bajo el capó?
El vehículo conservó su bloque motor de serie, pero recibió una modificación de la unidad de control electrónico (ECU) y un sistema de escape de flujo libre. Estas intervenciones apuntan a ajustar la gestión del motor y facilitar la salida de los gases. No se difundió una cifra verificada de potencia después de la preparación.
La transmisión también mantuvo la caja de cambios original, aunque incorporó un embrague de competición para soportar las exigencias de los tramos cronometrados.
En el apartado dinámico, el SUV recibió amortiguadores de especificación libre, bujes modificados y refuerzos en los puntos de anclaje del chasis. Los frenos también fueron intervenidos mediante mejoras en las mordazas, pastillas y líneas. Según los reportes de la preparación, se anuló el sistema ABS; esta modificación corresponde a la configuración de competición descrita y no constituye una recomendación para vehículos de uso cotidiano.
Para afrontar superficies mixtas, se utilizaron neumáticos de tipo All-Terrain (AT o ATR). La preparación se completó con un alerón de rally fabricado en Ecuador por la empresa especializada Ecua Fibra.
La lista oficial de inscritos también registró a las tripulaciones Andrés García-Boris Quezada, con el número 606; Mario Amoroso-Diego Zamora, con el 610; y Fernando Arízaga-Marcelo León, con el 614.
El resultado es un Tucson que conserva parte de su configuración de fábrica, pero incorpora cambios destinados a soportar las exigencias de una competencia de rally. La preparación demuestra que competir con un SUV de producción requiere intervenir varios sistemas, sin que ello implique necesariamente sustituir por completo su mecánica original.
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Agencia AP
Agencia EFE
Sandra Morales Gonzales
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Oscar Guerrero Tello