Matilda trabaja entre 2 y 3 chanchitos por día, dependiendo de los pedidos. Algunos se pueden personalizar.
Matilda trabaja entre 2 y 3 chanchitos por día, dependiendo de los pedidos. Algunos se pueden personalizar.
Nora Sugobono

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A le suelen preguntar con frecuencia si el nombre de su hija menor se debe a la archi famosa película de 1996, protagonizada por Mara Wilson. El corte de pelo de la pequeña podría indicar que algo de cierto tiene aquella suposición, pero es otra la cinta que nos concierne. Matilda se llama Matilda por el rol de en el filme Léon: The Professional (1994) de Luc Besson. El peinado que lleva hoy en día es una bonita coincidencia. Con sus homónimas tiene en común, eso sí, la personalidad determinada y el corazón valiente.

Matilda Peralta tiene 10 años, está por empezar el quinto grado de primaria y ha pasado buena parte de la cuarentena preparando pizzas, panes y postres al lado de su padre, maestro panadero y asesor gastronómico. Desde que tiene recuerdo está acostumbrada a meter sus manos en la masa. Su abuela, su madre y su tía se dedican a hacer manualidades (vitrales, tejidos, cerámica) y esa es una habilidad que Matilda también ha ido desarrollando con los años. La combinación de todos estos talentos solo podía tener un desenlace: el arte.

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“Trabajamos los chanchitos con técnica decoupage”, afirma con un dominio del tema de nivel profesional sobre “Oink”, su iniciativa solidaria que maneja desde redes sociales. Le pregunto en qué consiste exactamente y me explica que se trata de cubrir un objeto con retazos de papel y pegamento. Esa es la parte resumida. Matilda es minuciosa con cada diseño y recorta figuras de servilletas estampadas para cubrir la superficie de los cerditos de “bizcocho de cerámica” (otro término que Matilda usa con naturalidad) en las zonas exactas donde ella quiere que estén. Una rosa, una mariposa, una flor; nada se deja a la improvisación. Matilda se toma su labor muy en serio, pero más en serio se toma la finalidad: ayudar a quienes lo necesitan.

La técnica decoupage consiste en decorar superficies con papel (en este caso se usan servilletas), pegamento y, finalmente, barniz.
La técnica decoupage consiste en decorar superficies con papel (en este caso se usan servilletas), pegamento y, finalmente, barniz.

Sus días -incluso durante estas vacaciones de verano- los ha ordenado para poder cumplir con los pedidos que llegan a “Oink” vía Instagram. Un chanchito en la mañana, otro después de almuerzo; quizá alguno más al terminar el día, pero solo por placer. La idea consiste en vender alcancías cubiertas de servilletas estampadas -la colección de Matilda es cada vez más grande- terminadas con barniz, cuyas ganancias se destinan a apoyar ONGs y asociaciones que brinden ayuda social. “Cuestan 49 soles, de los cuales descontamos los materiales. Todo lo demás es para donaciones”, cuenta la niña.

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Desde que empezara -van unos 40 chanchitos vendidos- Matilda ha ido perfeccionando su técnica y sus procesos. Tiene un proveedor, quien le envía las figuras de cerámica con las que más le gusta trabajar (chanchitos y algún otro animal). Suele responder ella misma los mensajes que le llegan al inbox de Instagram (”la aplicación está en el celular de mi mamá”, indica; es su madre quien la ayuda a coordinar entregas y pagos). Colecciona servilletas bonitas que le pueden servir (mucha gente le ha ido regalando). Y se distrae viendo alguna serie que le guste, o comiendo de vez en cuando su comida favorita (las pastas y el chifa, en iguales cantidades).

Dentro de todo es una niña como cualquier otra. Pero no todas las niñas dedican su tiempo a ayudar al resto.

Desde que empezó con "Oink" Matilda ha elaborado unos 40 chanchitos. "Con tu compra vamos a dibujar sonrisas en quienes más lo necesitan. Ayúdame a ayudar", indica en su cuenta de Instagram.
Desde que empezó con "Oink" Matilda ha elaborado unos 40 chanchitos. "Con tu compra vamos a dibujar sonrisas en quienes más lo necesitan. Ayúdame a ayudar", indica en su cuenta de Instagram.

“La primera donación fue a la olla común de Manchay; la segunda han sido 8 kits de aseo personal a la iglesia del Padre Omar. Y así voy viendo diferentes lugares. También hicimos loncheras para los policías y los bomberos”, explica sobre el destino de los fondos que ha ido juntando. Actualmente ofrece dos diseños de chanchitos: uno con la oreja doblada, y el otro con la oreja normal. Los clientes pueden gestionar el recojo con alguna aplicación o coordinar la entrega de manera personal.

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“También hacemos chanchitos personalizados. Si hay personas que quieren un diseño específico pueden mandar su servilleta”, añade Matilda. Su otra línea de negocio está en hacer figuras más pequeñas para fiestas o cumpleaños, a manera de recuerdo. “Estoy muy feliz con todo esto. Nos gusta tener una manera de ayudar a quienes más lo necesitan y por eso decidimos (con mis papás) hacer este emprendimiento”, finaliza la pequeña artista.

Mientras todo pasa, Matilda Peralta se prepara para iniciar su segundo año escolar de manera remota. Le gusta el arte, pero también las matemáticas. Antes de despedirnos le pregunto qué quisiera ser cuando sea grande. “Quizá veterinaria”, contesta. Definitivamente hay mucho amor depositado en esos chanchitos, de eso no hay duda alguna.

Pedidos:

A través de la cuenta de Instagram:

Precio: S/49 (no incluye delivery)


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