Por Carlos Batalla

En setiembre de 1975, Lima fue testigo de un evento sin precedentes: la primera promoción femenina de paracaidistas del Ejército Peruano descendió con valentía y determinación. Los años han transcurrido, pero el ardor y la pasión que estas mujeres sintieron al desafiar la gravedad y surcar los aires permanecen imborrables. El testimonio de Cristina Benito Orozco, entonces la más joven del grupo, así lo revela.

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