Blog

Foto del autor: Daniel Barreto

Daniel Barreto

Luxor en globo

Cuando fui a la turística Luxor en Egipto me entró la inquietud de hacer un vuelo en globo. Aunque claro está, el proyecto estaba en función del precio porque tenía entendido que esta actividad resulta bastante cara. Lo primero que hice fue buscar un hotel, y lo segundo averiguar sobre este tipo de excursiones. Cuando el gerente del hotel me ofreció un vuelo por solo 50 dólares me pareció demasiado bueno para ser verdad, ya que por lo que había averiguado anteriormente el costo era de alrededor de $150. No quise pagarle hasta que me recogieran por miedo a encontrarme con alguna sorpresa.

4924_from_balloon

A las cuatro de la mañana siguiente una camioneta me recogió para llevarme al embarcadero y cruzar a la orilla occidental del Nilo, donde otra camioneta me llevó al punto de despegue.

4823_balloons

Despegar entre otros globos con la tenue luz resultó ser todo un espectáculo visual.

4830_balloons

Desde la canasta del globo se podían divisar los campos irrigados por las aguas del Nilo…

4893_from_balloon

…y los pueblos agrícolas iluminados por la dorada luz del amanecer.

4910_from_balloon

4922_from_balloon

Conforme nos fuimos elevando, se podía distinguir el límite entre tierras fértiles y el desierto.

4873_from_balloon

Sobrevolamos los monumentos de la orilla occidental como el impronunciable templo de Hatshepsut que algunos pronuncian como Hot Chicken Soup (sopa caliente de pollo en Inglés) para acordarse. El templo es vecino del valle de los reyes donde se encuentra la famosa tumba de Tutankamón.

4856_from_balloon

Los colosos de Memnón.

4878_from_balloon

o el templo de Medinet Habu.

4904_from_balloon

4907_from_balloon

Después de haber apreciado la magnifica campiña, el desierto y los monumentos desde un punto de vista original…

4928_from_balloon

4927_from_balloon

…y como todo lo que sube tiene que bajar, toca aterrizar en un arenal.

4935_balloon

Es costumbre en diferentes vuelos en globo por el mundo invitar una copa de champaña a los viajeros, pero dado que este era un vuelo “low cost”, lo único que saboreé al aterrizar fue la arena. Más allá de eso, ojalá en otros lugares ofrecieran vuelos tan baratos para que sea accesible a más personas. En enero visitaré uno de los monumentos más famosos del mundo. De repente también podré verlo desde las alturas de un globo. Ya les contaré.