El ande interior de Félix Oliva
Esta muestra retrospectiva nos ofrece lo mejor de la producción del gran ceramista y pintor Félix Oliva, quien alimentó su arte de las formas estéticas populares andinas.
Félix Oliva empezó a descubrir al Perú en Estados Unidos –donde estudió pintura– a través del arte precolombino que halló en museos. Cuando regresó a Lima, hurgó en la plástica popular vernácula y forjó un lenguaje artístico simultáneamente original y arraigado a un proceso histórico.
“Después de su primer encuentro con el Ande peruano, Félix Oliva nunca lo abandonó. Ni cuando vivió en París y mucho menos cuando, después de una seria dolencia cardíaca, le fue imposible regresar a esos parajes de altura. Desde luego que ese Ande es una idealización peculiar, una visión idílica resultante del ensamblaje de todo lo mejor que pueden ofrecer los pueblos de las serranías del Perú: conglomerados de casas con tejados, plazas para fiestas patronales y procesiones con banda de músicos, callejuelas donde habitan alfareros, tejedores y buriladores de mates, así como huertos con árboles pletóricos de vida, todo esto guarnecido por montañas tutelares y, sin duda, animado por las imágenes que halló en la literatura de autores como Arguedas y Rivera Martínez”, dice Manuel Munive, curador de la muestra.
“El Ande interior” pretende revelar la integridad y coherencia de una trayectoria creativa que alternando y conjugando ambas disciplinas demostró que en la indagación de sobre las formas ancestrales es posible hallar la expresión del futuro.
Hasta el 28 de febrero
Galería Germán Krüger Espantoso. Av. Angamos Oeste 160, Miraflores.
Horario: de martes a domingo de 11 a.m. a 8 p.m.
Ingreso libre

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