Por Alfonso Rivadeneyra García

Tras una alfombra roja sin sobresaltos, el Óscar empezó con una introducción que hizo referencia a películas clásicas y otras más modernas. Y entonces, el show musical. Ariana Grande arrancó cantando “Over the rainbow”, que Judy Garland hizo famosa; le siguió Cinthya Erivo con “Home”, clásico de Whitney Houston. De inmediato ambas cantaron juntas “Defying Gravity”, de la película que ambas protagonizaron, “Wicked”. Un inicio con sabor a grandeza, que priorizó el espectáculo por sobre el ingenio.