
La ceremonia de los Premios Oscar suele estar llena de momentos inesperados: desde sorpresas en las premiaciones hasta impactantes looks en la alfombra roja; sin embargo, detrás del glamour también existe una larga lista de normas estrictas que deben seguir tanto los nominados como los invitados que asisten al evento. Los Oscar, oficialmente conocidos como los Premios de la Academia, son organizados por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS). Cada año reconocen a las mejores películas, actuaciones y logros creativos de la industria del cine. Desde 2001, la gala se celebra en el famoso Dolby Theatre de Los Ángeles y reúne a algunas de las figuras más importantes de Hollywood.
Conseguir una invitación para asistir a la ceremonia es extremadamente difícil. Además, quienes logran estar presentes deben cumplir diversas reglas establecidas por la Academia, que incluyen un código de vestimenta específico y normas sobre el comportamiento dentro del recinto durante la transmisión en vivo.
Durante muchos años, la legendaria diseñadora Edith Head, quien fue consultora de moda del evento por décadas, supervisó un estricto código de vestimenta de “white tie”. Bajo esas reglas, las actrices debían usar vestidos de noche largos y elegantes.
Según un documento archivado de la Academia, se pedía a las intérpretes llevar “vestidos de noche formales, ya sea maxi o hasta el suelo, preferiblemente en tonos pastel”. También se desaconsejaban los vestidos cortos o de largo “de día”, así como el color rojo y los estilos demasiado brillantes.

Con el paso del tiempo, el evento adoptó un estilo más cercano al “black tie”. En los últimos años, además, la Academia impulsa la moda sostenible en la alfombra roja, animando a los invitados a utilizar prendas vintage, prestadas o recicladas.
Una vez que comienza la transmisión televisiva, los asistentes deben permanecer sentados en sus lugares, por lo que incluso las visitas al baño deben calcularse cuidadosamente durante los cortes comerciales.
Un miembro veterano de la Academia explicó en 2013 cómo funciona esta regla dentro del teatro. “Calcula tus necesidades de ir al baño para que puedas ir y volver antes de que continúe la transmisión, o no podrás regresar hasta el siguiente corte comercial”, dijo el asistente a Vanity Fair.
El teatro Dolby tampoco permite ingresar comida ni bebidas del exterior, ni siquiera agua. Aun así, algunos famosos encontraron formas de llevar algo para comer.

En la ceremonia de 2014, la presentadora Ellen DeGeneres sorprendió al público repartiendo porciones de pizza entre los asistentes. En 2020, la actriz Julia Butters fue vista comiendo un sándwich de pavo en la alfombra roja. “Son los Oscar, no puede haber arrepentimientos. No hay vuelta atrás”, dijo en ese momento.
La Academia también impone límites estrictos a los discursos de aceptación. Actualmente, los ganadores tienen solo 45 segundos para hablar antes de que comience la música que indica que deben terminar.
Aun así, algunos superan ese tiempo. El discurso más largo en la historia de los premios pertenece al actor Adrien Brody, cuya intervención al recibir el Oscar al Mejor Actor en 2025 duró cinco minutos y 40 segundos.
En medio de la música que intentaba detenerlo, Brody reaccionó diciendo: “Estoy terminando, por favor, por favor, por favor. Estoy terminando. Voy a terminar. Por favor. Apaguen la música”.
Para que el teatro siempre parezca lleno durante la transmisión, la organización utiliza “seat fillers”, personas encargadas de ocupar temporalmente los asientos cuando los invitados se levantan o salen del lugar.

En 2026, el creador de contenido Arjun Manjunath contó cómo es esa experiencia y explicó que también deben seguir reglas muy estrictas.
“No puedes hablar con ellos a menos que ellos te hablen primero, solo interacciones orgánicas”, dijo Manjunath a PEOPLE. “Fue muy distópico. Muy vibes de Hunger Games”.
Incluso la famosa estatuilla dorada tiene sus propias normas. Aunque está bañada en oro de 24 quilates, su valor de reventa es prácticamente simbólico.
Las reglas de la Academia establecen que los ganadores no pueden venderla sin antes ofrecerla a la organización por un dólar.
“Los ganadores del premio no podrán vender ni disponer de la estatuilla del Oscar sin ofrecer primero venderla a la Academia por la suma de 1 dólar. Esta disposición también se aplica a los herederos de los ganadores”, indican las normas oficiales.
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