
Cada año, cuando llega el segundo domingo de marzo, los ciudadanos de Estados Unidos realizan la misma rutina: adelantar los relojes una hora para ajustarse al horario de verano. Lo que alguna vez fue una medida diseñada para conservar energía y aprovechar mejor la luz solar, ahora se ha convertido en una fuente constante de controversia y frustración. Pese a las crecientes críticas y los efectos negativos bien documentados en la salud y la productividad, el país sigue atrapado en una práctica que parece no tener un propósito claro en el mundo moderno.
¿QUÉ ES EL HORARIO DE VERANO Y PARA QUÉ SIRVE?
El horario de verano fue introducido para maximizar el uso de la luz solar durante las horas de trabajo, con la idea de reducir el consumo de energía y permitir que la clase trabajadora disfrutara más del sol.
Sin embargo, en la actualidad, el impacto en el consumo energético es mínimo y las preocupaciones sobre el sueño y la salud mental han eclipsado cualquier posible beneficio. Aun así, muchos estadounidenses están dispuestos a sacrificar una hora de sueño a cambio de tardes más largas y soleadas.

¿QUIÉNES SE OPONEN AL HORARIO DE VERANO?
La resistencia a esta práctica ha ido en aumento en los últimos años, pero el consenso sobre cómo resolver el problema está lejos de alcanzarse. Algunos abogan por eliminar el horario de verano, mientras que otros proponen mantener los relojes adelantados de forma permanente para evitar el cambio bianual y sus efectos negativos en la salud. Pero la decisión no está en manos de los estados, ya que la ley federal prohíbe modificar el horario sin la aprobación del Congreso.
Este estancamiento político ha dejado a muchos estados en una situación frustrante. En los últimos seis años, 20 estados han presentado proyectos de ley destinados a modificar la aplicación del horario de verano. Algunos incluso han aprobado leyes que implementarían el horario de verano de manera permanente, pero esos municipios no cuentan con el apoyo del Congreso. Los estados son los siguientes:
- Oregón
- Washington
- Idaho
- Montana
- Wyoming
- Utah
- Colorado
- Tennesse
- Luisiana
- Alabama
- Maine
- Florida
- Carolina del Sur
- Oklahoma
- Minnesota
- Illinois
- Ohio
- Kentucky
- Misisipí
- Georgia

LOS ESTADOS QUE SIGUEN SU PROPIO CAMINO
Hawái, por ejemplo, decidió no observar el horario de verano debido a su ubicación tropical, que le garantiza suficiente luz solar durante todo el año. Arizona hizo una modificación en 1968 para evitar las altas temperaturas de la tarde, aunque la Nación Navajo, que abarca partes de Arizona, Utah y Nuevo México, sí respeta el horario de verano. Estas excepciones reflejan la complejidad y la falta de coherencia en la política sobre el horario de verano en Estados Unidos.
Las propuestas de modificación del horario de verano han estado circulando en los medios desde hace algunos años. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, incluso respaldó la Ley de Protección Solar, que pondría fin a los cambios bianuales en el reloj, en 2019. El proyecto de ley fue presentado nuevamente al Congreso en 2023, pero no ha avanzado mucho más. Sin un cambio definitivo en marcha, los estadounidenses tienen que adelantar la hora el 9 de marzo.











