
La inflación que vive Estados Unidos no es ajena a ninguna empresa, ni ningún rubro se escapa. Por más exitosa que sea la marca, las pérdidas se siente en cualquier sector, debido a los problemas económicos. Por ello, Starbucks, el gigante del café a nivel mundial, se ve obligado a tomar medidas radicales para contrarrestar esta situación.
La cadena estadounidense de cafeterías informó que, en las próximas semanas, llevará a cabo el despido de aproximadamente 1,000 empleados corporativos. No solo eso, también realizará modificaciones en su menú, como parte de un plan para recuperar sus ventas y renovar su imagen.
Mediante un comunicado oficial, Starbucks confirmó que sus ventas han experimentado una caída durante cuatro trimestres consecutivos, lo que marca el período más largo de estancamiento en sus ganancias en años.
El gigante del café atribuyó este declive al cambio en los hábitos de los consumidores, quienes, debido a la alta inflación, se han vuelto más cautelosos con sus gastos discrecionales.

SE VIENEN CAMBIOS EN SU MENÚ
Como parte de su plan, Starbucks cambiará su menú con respecto a las bebidas que ofrecerán, por lo que ya no tendrán disponible estas alternativas: Frappuccino, Royal English Breakfast Latte y White Hot Chocolate, entre otros.
Según el comunicado, la cadena explicó que “estos artículos no son comúnmente adquiridos, pueden ser complejos de preparar o simplemente similares a otras bebidas de nuestro menú”. Además, destacó que los consumidores ahora prefieren realizar sus pedidos a través de sus teléfonos y recogerlos en la tienda, con el fin de evitar las largas filas en los establecimientos.
Bajo la actual dirección ejecutiva de Brian Niccol, Starbucks busca reinventarse con el objetivo de generar un cambio positivo. Como parte de este proceso, se ha solicitado a vicepresidentes y altos directivos que asistan a las oficinas de Seattle o Toronto al menos tres veces por semana.
Niccol expresó que su intención con la marca es regresar a sus raíces, centrando sus esfuerzos en ofrecer un servicio y espacios más cómodos para los clientes, en lugar de que estos simplemente salgan apresurados con sus pedidos para llevar.












