
Todos los años miles de extranjeros se convierten en ciudadanos estadounidenses. Por ejemplo, según cifras del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), 818,500 personas se convirtieron en nuevos ciudadanos en el año fiscal 2024 durante ceremonias de naturalización celebradas en el país y en todo el mundo. Sin embargo, recientemente se conoció que los inmigrantes de un país de América Latina son los que tienen menos posibilidades de naturalizarse. ¿Quiénes son?
El último informe del Migration Policy Institute (MPI) reveló una realidad sorprendente: apenas el 25% de los inmigrantes venezolanos en Estados Unidos son ciudadanos naturalizados, frente a un 52% en el total de inmigrantes del país. Este dato pone de manifiesto las particularidades y desafíos que enfrenta esta comunidad en su proceso de integración y ciudadanía.

¿POR QUÉ LA TASA DE NATURALIZACIÓN ES BAJA?
Una de las claves es la llegada reciente de muchos venezolanos a territorio estadounidense. Según el estudio, un 74% de ellos arribó después de 2010, en comparación con el 35% del total de inmigrantes. La juventud de esta comunidad en el país implica que muchos aún no han cumplido con los tiempos mínimos de residencia permanente requeridos para solicitar la ciudadanía.
El informe destaca, además, las limitaciones en las vías de inmigración disponibles para los venezolanos. A diferencia de otras comunidades que acceden a la residencia permanente a través de patrocinio familiar o laboral, muchos venezolanos ingresan bajo programas de estatus temporal, lo cual dificulta su transición hacia la naturalización y complica su integración plena en el país.
Entre estos programas, el Estatus de Protección Temporal (TPS), otorgado a los venezolanos en 2021 y ampliado en 2023, ha protegido de la deportación a aproximadamente 607 mil personas. Sin embargo, este beneficio no abre automáticamente la puerta a la residencia permanente o la ciudadanía. La situación se agravó aún más cuando, bajo la administración de Trump, el TPS fue cancelado, dejando a sus beneficiarios en un limbo migratorio.
Otra vía que muchos venezolanos han explorado es el parole humanitario a través del programa CHNV, que permitió la entrada legal de más de 117 mil venezolanos entre enero de 2023 y diciembre de 2024. No obstante, la cancelación de este programa en enero de 2025 afectó a más de medio millón de inmigrantes, incrementando la incertidumbre respecto a su estatus legal y complicando sus esfuerzos por regularizar su situación.

REDUCCIÓN DE OPORTUNIDADES DE RESIDENCIA PERMANENTE
A pesar de estos obstáculos, Venezuela se posicionó como el 14° país de origen con más nuevos residentes permanentes en Estados Unidos en 2023, con 18,400 venezolanos obteniendo la residencia legal. Sin embargo, resulta llamativo que el 26% de ellos accedió a la residencia mediante asilo o refugio, una cifra notablemente superior al 8% del total nacional, reflejando la reducción de oportunidades y el endurecimiento de las restricciones en el acceso al asilo desde mediados de 2024.
El informe también evidencia que, en términos económicos, los inmigrantes venezolanos enfrentan mayores desafíos. Con un ingreso medio anual de 71,900 dólares, sus hogares ganan menos que el promedio general de 78,700 dólares para inmigrantes y 77,600 dólares para hogares encabezados por ciudadanos estadounidenses. Además, un 17% de ellos vive en condiciones de pobreza, comparado con el 14% y 12% en los otros grupos, lo que agrava su vulnerabilidad.
Por último, el dominio del inglés se erige como una barrera significativa para esta comunidad. El 59% de los venezolanos mayores de cinco años declara hablar inglés menos que “muy bien”, limitando su acceso a empleos mejor remunerados y a oportunidades de educación superior, elementos esenciales para una integración social y económica exitosa.











