
A partir de este mes, obtener una visa de turismo o negocios para ingresar a Estados Unidos podría implicar un gasto inesperado de miles de dólares para ciertos ciudadanos. Una nueva medida, que ya genera debate internacional, apunta a un grupo reducido de solicitantes y busca frenar un problema que preocupa al gobierno estadounidense.
Se trata de un programa piloto del Departamento de Estado que, desde el 20 de agosto, exigirá a solicitantes de dos países africanos el pago de una fianza obligatoria para acceder a las visas B1 y B2, destinadas a viajes de negocios o turismo. El monto, que podrá ser de 5.000, 10.000 o hasta 15.000 dólares, se establecerá según la evaluación de los funcionarios consulares durante la entrevista.
¿A quiénes afecta la medida?
El programa se aplicará exclusivamente a ciudadanos de Malawi y Zambia, países señalados por registrar altos índices de permanencia no autorizada en Estados Unidos. El requisito será válido sin importar dónde se presente la solicitud, siempre que se use un pasaporte emitido por alguna de estas dos naciones.
Condiciones para ingreso y salida
Los viajeros con este tipo de visado y fianza deberán ingresar y salir del país únicamente por tres aeropuertos designados:
- Aeropuerto Internacional Logan (Boston)
- Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (Nueva York)
- Aeropuerto Internacional Dulles (Washington)
El incumplimiento de esta condición puede derivar en la denegación de entrada o en que la salida no quede registrada oficialmente.
Devolución de la fianza
La totalidad de la fianza será reembolsada si el solicitante cumple con todas las condiciones del visado, como salir en la fecha autorizada, no exceder el tiempo de estadía ni pedir ajustes de estatus. En cambio, si se detecta una infracción, el Departamento de Seguridad Nacional podrá retener el dinero.
Por qué se eligieron Malawi y Zambia
Datos del año fiscal 2023 muestran que cerca del 14% de los visitantes de Malawi y el 11% de Zambia excedieron su estadía permitida. La medida busca incentivar a estos países a fortalecer sus controles migratorios y reducir los índices de sobreestadía.
Duración del programa
El plan tendrá una vigencia inicial de 12 meses y estará bajo revisión constante. Las autoridades estadounidenses no descartan añadir o eliminar países de la lista según futuras evaluaciones.












