Algunos productos ya no podrán ser comprados con los beneficios de SNAP (Foto: Gobierno de Nueva Jersey)
Algunos productos ya no podrán ser comprados con los beneficios de SNAP (Foto: Gobierno de Nueva Jersey)

Para millones de familias en Estados Unidos, no son solo una ayuda económica: son la diferencia entre tener una despensa vacía o poder llevar algo a la mesa. Cada mes, millones de personas —entre ellas miles de hispanos— usan su tarjeta EBT en supermercados como Walmart, Kroger o las bodegas de barrio para comprar lo necesario. Sin embargo, a partir del 1 de enero, esa rutina cambiará en varios estados. Nuevas reglas limitarán qué alimentos y bebidas podrán comprarse con los fondos del Supplemental Nutrition Assistance Program, el programa federal de asistencia alimentaria que beneficia a más de 40 millones de estadounidenses. Aunque la medida busca promover hábitos alimenticios más saludables, su anuncio ha generado preocupación entre muchas familias que dependen de este apoyo, especialmente en comunidades latinas donde el costo de vida y la inflación alimentaria han golpeado con fuerza en los últimos años.

En muchas ciudades, los beneficiarios hispanos explican que SNAP les permite mantener tradiciones culinarias y equilibrar el presupuesto: comprar arroz, frijoles, tortillas, leche o los ingredientes básicos para las comidas familiares del fin de semana. Por eso, cada nueva restricción crea incertidumbre: no se trata solo de una lista de productos, sino de cómo organizar la vida diaria, desde el desayuno de los niños antes de ir a la escuela hasta la cena compartida al final del día. Y aunque los cambios comienzan en pocos estados, marcan una tendencia que podría extenderse a buena parte del país en 2026.

Los cupones de alimentos SNAP van a tener algunos cambios que entran en vigor desde el 1 de enero de 2026 (Foto: Freepik / USDA)
Los cupones de alimentos SNAP van a tener algunos cambios que entran en vigor desde el 1 de enero de 2026 (Foto: Freepik / USDA)

UN CAMBIO QUE IMPACTA A MILLONES DE HOGARES

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó que cinco estados —Indiana, Iowa, Nebraska, Utah y West Virginia— serán los primeros en implementar las nuevas restricciones. La iniciativa, autorizada por los gobiernos estatales, busca reducir la compra de productos considerados de bajo valor nutricional.

Esto significa que desde enero ya no podrán adquirirse con SNAP artículos tan comunes como:

  • Refrescos y bebidas azucaradas.
  • Bebidas energéticas.
  • Dulces, chocolates y caramelos.
  • Chicles, golosinas y snacks con chocolate.
  • Algunos alimentos preparados de venta rápida.

En Iowa, por ejemplo, solo se podrán comprar productos exentos del impuesto estatal sobre ventas, lo que deja fuera una gran cantidad de artículos habituales en la canasta básica.

DIFERENCIAS SEGÚN EL ESTADO

Aunque la lista general es similar, cada estado define qué productos quedan fuera del programa. En Indiana, se prohíbe el uso de SNAP para dulces y refrescos; en Nebraska, las bebidas energéticas dejan de estar permitidas; y en Utah y West Virginia, se impondrán controles sobre el tipo de alimentos procesados que pueden adquirirse.

Estas diferencias generan confusión entre los beneficiarios, especialmente entre familias que cruzan frecuentemente las fronteras estatales o que hacen sus compras en distintas localidades.

MÁS CAMBIOS DURANTE 2026

El ajuste se ampliará durante 2026, con trece estados adicionales incorporándose a las restricciones en distintos meses:

  • Idaho, Oklahoma y Louisiana (febrero)
  • Colorado (marzo)
  • Texas, Virginia y Florida (abril)
  • Arkansas y Tennessee (julio)
  • Hawaii y South Carolina (agosto)
  • North Dakota (septiembre)
  • Missouri (octubre)

EL ARGUMENTO DEL GOBIERNO: SALUD PÚBLICA Y NUTRICIÓN

De acuerdo con el USDA, las nuevas reglas tienen como objetivo “fortalecer el valor nutricional del programa” y reorientar los fondos hacia alimentos más saludables. Las autoridades federales sostienen que el Estado no debería financiar productos que contribuyan al incremento de enfermedades relacionadas con la dieta, como la obesidad o la diabetes tipo 2.

La medida coincide con un impulso nacional hacia políticas de nutrición pública más estrictas, en las que se busca aumentar el consumo de frutas, verduras y alimentos frescos por sobre los ultraprocesados.

SNAP brinda beneficios alimentarios a las familias con bajos ingresos, para que puedan pagar por alimentos nutritivos básicos (Foto: AFP)
SNAP brinda beneficios alimentarios a las familias con bajos ingresos, para que puedan pagar por alimentos nutritivos básicos (Foto: AFP)

CRÍTICAS DESDE LAS ORGANIZACIONES SOCIALES

Grupos como el Food Research & Action Center (FRAC) han advertido que eliminar ciertos productos de la lista permitida no soluciona los problemas estructurales detrás del hambre en Estados Unidos. El principal obstáculo, señalan, sigue siendo el alto costo de los alimentos saludables y el acceso desigual a supermercados o mercados locales con opciones nutritivas.

También hay preocupación por las familias que viven en refugios o viviendas temporales, donde muchas veces no hay cocina ni refrigerador. En casos así, las restricciones podrían hacer más difícil adquirir alimentos prácticos o listos para comer.

UN PROGRAMA CON HISTORIA Y DEBATE

El SNAP se remonta a 1939, cuando el gobierno federal lanzó un sistema de cupones para garantizar el acceso a alimentos durante la Gran Depresión. En 1964, durante la administración de Lyndon B. Johnson, se convirtió en un programa permanente, y desde entonces ha sido pilar de la red de asistencia social en el país.

Hoy en día, más de 41 millones de estadounidenses —muchos de ellos en familias de origen latino— dependen de este beneficio mensual. Por ello, cada modificación al programa genera intensos debates sobre cómo equilibrar la responsabilidad fiscal, la nutrición pública y las necesidades reales de las comunidades más vulnerables.

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SOBRE EL AUTOR

Bachiller en Periodismo de la Universidad Jaime Bausate y Meza. Con más de 10 de experiencia en medios de comunicación escritos, tanto en ediciones impresas como digitales. Actualmente redacto para el Núcleo de Audiencias del Grupo El Comercio.

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