
En los últimos días, la conversación sobre el uso de redes sociales por parte de niños y adolescentes volvió a cobrar fuerza en Florida. Esto ocurrió después de que el Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito tomara una decisión que marca un cambio significativo en cómo plataformas como Instagram, TikTok o Snapchat deberán relacionarse con los menores.
La resolución del tribunal federal ha generado dudas y comentarios entre padres, educadores y especialistas en salud mental, especialmente porque la medida involucra temas sensibles como la seguridad digital, la libertad de expresión y el control sobre el acceso que tienen los menores a la tecnología.
UN FALLO QUE PERMITE ACTIVAR LA LEY HB 3
El Tribunal de Apelaciones autorizó al estado de Florida a comenzar a aplicar la ley de redes sociales de 2024 (HB 3), aun mientras continúa la apelación. Esto marca un giro importante porque un tribunal de instancia había bloqueado la norma argumentando posibles violaciones a la Primera Enmienda.
El panel de tres jueces concluyó que Florida mostraba una alta probabilidad de defender la constitucionalidad de esta ley, que busca limitar el uso de funciones consideradas adictivas dentro de las plataformas digitales cuando son utilizadas por menores.

¿QUÉ ESTABLECE LA LEY PARA LOS MENORES?
La HB 3 prohíbe que niños de 14 años o menos creen cuentas en redes sociales que incluyan mecanismos como desplazamiento infinito, reproducción automática de videos, notificaciones constantes o métricas de interacción visibles.
Para los adolescentes de 14 y 15 años, la ley exige consentimiento explícito de sus padres o tutores. Además, establece que las plataformas deben eliminar los datos de menores y cerrar sus cuentas si así se solicita.
EL RAZONAMIENTO DEL TRIBUNAL: PROTEGER DE DISEÑOS ADICTIVOS
La jueza Elizabeth Branch, autora de la opinión mayoritaria, coincidió con el tribunal inferior en que la ley involucra aspectos de libertad de expresión. Sin embargo, señaló que la regulación se dirige a características técnicas y no a contenidos o ideas.
Bajo ese criterio, aplicó un escrutinio intermedio y determinó que Florida tiene un interés legítimo y sustancial en proteger a los menores frente a herramientas consideradas manipuladoras. Según la mayoría del panel, impedir temporalmente la aplicación de la ley generaría un perjuicio para el estado.
EL VOTO DISIDENTE: ¿UNA INTRUSIÓN INCONSTITUCIONAL?
La jueza Robin Rosenbaum presentó un fuerte disenso. Calificó la ley como una interferencia “claramente inconstitucional” en la libertad de expresión, tanto para menores como para adultos.
A su juicio, los estrictos sistemas de verificación de edad que exige la ley impactarían incluso en la expresión de usuarios adultos, y consideró que el estado no se ve afectado por esperar a que el litigio concluya antes de aplicar la norma.
OPINIÓN DE EXPERTOS EN PSICOLOGÍA INFANTIL
Más allá del debate jurídico, especialistas en desarrollo infantil también han expresado sus valoraciones. El Dr. David Bjorklund, profesor de psicología en la Florida Atlantic University (FAU), señaló que la medida puede resultar positiva al dar a los padres mayor control y claridad sobre la exposición digital de sus hijos.
No obstante, reconoció que la ley se enfrenta a una sociedad profundamente dependiente de las redes sociales, especialmente entre adolescentes, quienes suelen ser más sensibles a la interacción social y a la búsqueda de validación.
LA PERSPECTIVA DE LOS PADRES
Algunos padres han manifestado que la ley puede establecer límites necesarios en un entorno donde no siempre hay adultos con conocimientos tecnológicos para acompañar a los menores. Nancy Fry, madre de dos estudiantes, comentó que aprecia las medidas, aunque también le preocupa que el estado pueda estar invadiendo responsabilidades que deberían recaer en las familias.
Ella, como otros padres, espera que la normativa motive a las empresas tecnológicas a reforzar la protección de los menores en sus plataformas.
EFECTOS SOBRE LA SALUD MENTAL Y LA DINÁMICA FAMILIAR
Quienes apoyan la ley señalan que el uso excesivo de redes sociales está relacionado con problemas como ansiedad, depresión, acoso escolar y disminución del tiempo de sueño. Bjorklund también advirtió que el uso nocturno de dispositivos afecta funciones cognitivas y reduce la interacción social cara a cara, lo que puede impactar en el bienestar general de los niños y adolescentes.
UN INTERROGANTE CLAVE: ¿CÓMO SE HARÁ CUMPLIR?
Aunque el tribunal permitió que la ley entre en vigor, persisten dudas sobre cómo garantizarán las autoridades que las plataformas cumplan con los requisitos. Paralelamente, grupos como NetChoice han presentado nuevas mociones, insistiendo en que la norma viola la Primera Enmienda.
El caso continuará avanzando y se espera que el Undécimo Circuito emita una opinión final después de las próximas audiencias.

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