Un funcionario del Departamento de Salud de Gauteng se alista para recolectar muestras durante una prueba de detección de coronavirus Covid-19 en Yeoville, Johannesburgo, Sudáfrica. (Foto: Marco Longari / AFP)
Un funcionario del Departamento de Salud de Gauteng se alista para recolectar muestras durante una prueba de detección de coronavirus Covid-19 en Yeoville, Johannesburgo, Sudáfrica. (Foto: Marco Longari / AFP)
/ MARCO LONGARI
Gisella López Lenci

El ha matado en el continente africano a poco más de 1.300 personas. Una cifra que palidece ante los 54 mil muertos de Nueva York. La pandemia aún no se desata en África, pese a que los factores de pobreza extrema, hacinamiento, precarios sistemas de salud y ni qué decir acceso a agua potable, podrían desencadenar una catástrofe humanitaria. Algo que, felizmente, no ha ocurrido en esta zona vulnerable del mundo.

Al respecto, este Diario habló con Lola Castro, directora regional del Programa Mundial de Alimentos de la ONU para el sur de África, quien señaló que lo peor aún está por venir.

— ¿Cuál considera la principal razón por la que el número de casos y muertos son pocos en África con respecto a otros continentes?

Hay varios factores que tenemos que tener en cuenta. Unos son los factores positivos: África está menos conectada con el mundo que otros continentes. Hemos visto claramente como el virus pasó de Asia a Europa y luego a Norteamérica y Latinoamérica a través, sobre todo, de corredores aéreos. En África, empezó a propagarse en los países que son ‘hub’ aéreos y donde ha habido mayor número de personas que llegaban del extranjero. Este movimiento rápido de poblaciones ha hecho que el virus no haya llegado a las zonas más intensas del interior de África.

— ¿Un factor puede ser que no se han hecho suficientes pruebas de detección?

La capacidad hace dos meses de hacer las pruebas era muy baja. Sin embargo, se ha aumentado mucho. La OMS ha hecho que 40 laboratorios tengan la capacidad en África de hacer las pruebas. Pese a ello, hay muy pocos países que han hecho pruebas masivas. Sudáfrica ha hecho casi 150 mil pruebas y ha evaluado a casi 2 millones de personas. Otros países del África austral han hecho muy pocos tests, como Malaui o Madagascar. Hay un informe que habla que 10 millones de personas pueden incluso perder la vida en África, y eso es dramático. Pero acá hay situaciones, así como en Latinoamérica, con grandes zonas urbanas con muchos pobres, que también están sufriendo inseguridad alimentaria increíble debido a las cuarentenas.

— Justamente hay gente que dice que morirá de hambre sino sale a trabajar, porque viven al día, y le temen más a eso que al coronavirus…

Tenemos zonas urbanas con mucha pobreza. En Sudáfrica, donde vivo, hay gente en chabolas que no puede mantener la distancia social, porque entre casa y casa hay menos de un metro. Son casas de metal, cartón o madera. Por eso, a través del Programa Mundial de Alimentos estamos trabajando mucho con ideas técnicas y apoyo directo, pues hay muchas personas que vive con menos de 1 dólar al día. Acá estamos en cuarentena desde hace 26 días y ya te imaginas cómo sobrevive una familia en esas condiciones.

Las cifras más optimistas señalan que 300 mil personas morirán este año a causa del COVID-19 en en el continente africano, donde aún no se realizan pruebas suficientes para detectar el virus. (Foto: Phill Magakoe / AFP)
Las cifras más optimistas señalan que 300 mil personas morirán este año a causa del COVID-19 en en el continente africano, donde aún no se realizan pruebas suficientes para detectar el virus. (Foto: Phill Magakoe / AFP)
/ PHILL MAGAKOE

En el África austral, es decir, de los Congos hasta el sur de África, también sufrimos cuestiones de base: en un año normal tenemos entre 20 y 45 millones de personas que están con inseguridad alimentaria. Además, debido al cambio climático, llevamos tres años de sequía, lo que ha hecho que las personas tengan mucho menos capacidad de respuesta. Adicionalmente, en esta zona, tenemos el mayor porcentaje de personas afectadas por VIH/Sida en el mundo. Tenemos países con el 28% de la población con Sida. Todos estos factores unidos nos crean una preocupación increíble, y estamos intentando prepararnos al máximo. Los números no son muy altos todavía, pero la preocupación y la base en salud, en calidad de agua y seguridad alimentaria es muy baja, además del bajo sistema inmunológico de las personas por la malnutrición. Entonces, cuando llegue el pico del virus, será muy fuerte y difícil de contener.

— ¿Cuándo se podría pensar que los números empezarán a dispararse?

No quisiera hacer predicciones porque no soy doctora, pero sabemos que el virus está ahí, en lugares donde aún no aparece, y sabemos que los números van a aumentar. La única ventaja de África es que la población es joven. Sin embargo, se espera el pico del coronavirus más o menos en junio. Los gobiernos africanos han aprendido lo que ha pasado en el resto del mundo, y han cerrado para mejorar la capacidad en salud, adquirir los artículos de protección y mejorar los sistemas de control. Además, cuando llegue el pico en esta zona de África, vamos a estar en invierno y en época de gripe, y acá hace bastante frío. En Sudáfrica a veces llegamos a los 2 o 3 grados centígrados.

— ¿Cuáles son los países más vulnerables donde hay esta mezcla explosiva de problemas?

Tenemos que tener en cuenta los países que tienen conflictos, inseguridad alimentaria y precarios sistemas de salud, como Somalia, Sudán del Sur, la República Democrática del Congo, Madagascar, Malaui o Zimbabue. Este último tiene además un increíble problema económico. Luego la zona del Sahel, o del Sahara, donde hay insurgencia islámica. Ahí hablamos de Chad, Níger, Mali y Burkina Faso. Por ejemplo, en el resto del Congo todavía está el ébola, que volvió a resurgir, y desde hace 25 años en el este del Congo hay milicias. También tenemos el problema de desplazados y refugiados en otros países debido a conflictos y hambrunas. Entonces, cuando tienes varias capas de un problema y le añades el coronavirus, entonces se crea una catástrofe humanitaria.

_____________________

¿Qué es el coronavirus?

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), los coronavirus son una amplia familia de virus que pueden causar diferentes afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV).

El coronavirus descubierto recientemente causa la enfermedad infecciosa por coronavirus COVID-19. Ambos fueron detectados luego del brote que se dio en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

El cansancio, la fiebre y la tos seca son los síntomas más comunes de la COVID-19; sin embargo, algunos pacientes pueden presentar congestión nasal, dolores, rinorrea, dolor de garganta o diarrea.

Aunque la mayoría de los pacientes (alrededor del 80%) se recupera de la enfermedad sin necesidad de realizar ningún tratamiento especial, alrededor de una de cada seis personas que contraen la COVID-19 desarrolla una afección grave y presenta dificultad para respirar.

Para protegerse y evitar la propagación de la enfermedad, la OMS recomienda lavarse las manos con agua y jabón o utilizando un desinfectante a base de alcohol que mata los virus que pueden haber en las manos. Además, se debe mantener una distancia mínima de un metro frente a cualquier persona que estornude o tose, pues si se está demasiado cerca, se puede respirar las gotículas que albergan el virus de la COVID-19.

¿Cuánto tiempo sobrevive el coronavirus en una superficie?

Aún no se sabe con exactitud cuánto tiempo sobrevive este nuevo virus en una superficie, pero parece comportarse como otros coronavirus.

Estudios indican que pueden subsistir desde unas pocas horas hasta varios días. El tiempo puede variar en función de las condiciones (tipo de superficie, la temperatura o la humedad del ambiente).

__________________________

El Comercio mantendrá con acceso libre todo su contenido informativo sobre el coronavirus.

__________________________

VIDEO RECOMENDADO

TE PUEDE INTERESAR

Contenido sugerido

Contenido GEC