WUFEl 7 de septiembre del 2021, El Salvador se convirtió en el primer país del mundo en adoptar al bitcoin como moneda nacional -a la par del dólar-, una iniciativa impulsada por el presidente Nayib Bukele, quien pretende convertir a la pequeña nación centroamericana en la capital global de las criptomonedas.
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Siete meses más tarde, el panorama no es el más alentador para Bukele, pues desde noviembre del 2021 el bitcoin ha perdido un 56% de su valor en el mercado. A finales del año pasado, cuando alcanzó su máximo histórico, la criptomoneda se cotizaba en 60 mil dólares, actualmente su precio ronda los US$30 mil.
La denominada ley bitcoin, además, obliga a que los comerciantes acepten pagos realizados en esta criptomoneda y también permite a los ciudadanos pagar los impuestos utilizando la misma divisa.
Para ello, el Gobierno lanzó a la par Chivo Wallet, una billetera digital que otorgaba un bono de US$30 dólares a quienes lo descargaban y para la que se instaló una red de 200 cajeros automáticos en todo el país.
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La ciudadanía, sin embargo, no parece acompañar las ilusiones de Bukele. Una encuesta realizada en febrero por la Oficina Nacional de Investigación Económica de Estados Unidos y la encuestadora CID Gallup reveló que solo el 20% de quienes descargaron la billetera Chivo siguen utilizándola.
“El salario promedio de este país da para el gasto diario. El bitcoin es una moneda orientada a personas que tengan la holgura económica suficiente para poder decir que no usará 10 mil dólares en un año y que puede darse el lujo de perderlos sin que les afecte, en un país tan empobrecido como El Salvador es muy difícil encontrar gente que entre a ese juego”, explica a El Comercio Fernando Romero, periodista de la revista salvadoreña Factum que ha cubierto la adopción de la criptomoneda en su país.
Otro sondeo de la Cámara de Comercio e Industria del El Salvador (Camarasal), muestra que el bitcoin es “indiferente” para la mayoría de comerciantes. Según los datos de Camarasal, la cifra de negocios que recibieron pagos con bitcoin cayeron del 22% en noviembre del 2021 al 14% en febrero de este año.
Para el 92% de los comerciantes, además, la criptomoneda no ha marcado diferencia en sus negocios, agrega el estudio.
“El uso del bitcoin en El Salvador es bajísimo. Yo me atrevería a decir que, tomando como promedio las mediciones hechas por expertos y organizaciones, anda alrededor del 1% de la población. Un porcentaje importantísimo de la economía salvadoreña se sostiene por las remesas y, en ese sentido, vemos que apenas el 1,7% de las remesas entre enero y febrero del 2022 se hicieron a través de bitcoin”, comenta Romero.
"El problema con el Bitcoin es su volatilidad y su falta de respaldo con alguna divisa material. Es como tener humo. Por eso es tan fácil comprar Bitcoin pero tan difícil venderlo".
Fernando Romero , periodista salvadoreño.
GASTOS Y MÁS GASTOS
El economista Ricardo Castañeda, del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, estimó para el medio France24 que el Gobierno Salvadoreño había gastado unos 225,3 millones de dólares en la implementación del bitcoin.
“Ese gasto fue anunciado por el Gobierno, porque necesitaba tener un fideicomiso que le sirviera como sistema de cambio a la entrada de la moneda. El Banco de Desarrollo de El Salvador recibió esos 200 millones de dólares para que el bitcoin pudiera tener respaldo. Si el 8 de septiembre comprabas 100 dólares de bitcoin en Chivo Wallet y tenías la suerte de que al día siguiente se habían convertido en 500 dólares. Si ibas al cajero para cobrarlo como dólares. Esos 400 dólares extra salían del fideicomiso que recibió del Gobierno. Pero todo ese dinero, que salió de los impuestos de los salvadoreños, se acabó”, explica Romero.
Según el periodista, esta actitud de los usuarios rompió el círculo virtuoso con el que el Gobierno planeaba alimentar las arcas de respaldo. Y la principal razón para ello estaría en una mala lectura de la realidad salvadoreña.
“Esto se debe a la forma atropellada en la que llegó el bitcoin. La ley se envió de la Presidencia a la Asamblea Legislativa sin ninguna discusión previa, sin consulta previa, sin opinión del Banco Central. La Asamblea está gobernada por el mismo presidente, la mayoría de diputados responden a sus lineamientos, acá los conocemos como ‘aprietabotones’. La ley se envió en julio y anunciaba que entraría en vigor en septiembre, en esos tres meses se debía educar al país sobre esta moneda virtual. Es algo completamente diferente, no hay billetes, no hay nada físico, no vale siempre lo mismo. El Salvador tiene graves deficiencias en sus niveles académicos y de escolaridad, por lo tanto necesitas más tiempo para educarla en un tema así”, comenta el periodista.
Romero explica la percepción del Bitcoin entre la población salvadoreña. La reacción de la población es de rechazo al Bitcoin, pero esto debe ser matizado. No existe una negativa al Bitcoin como tal sino porque va en contra a lo que el ciudadano está acostumbrado. No se trata de ciudadanos que hayan abierto una cuenta en la wallet, hagan transacciones, entiendan lo que es la blockchain y perdieron al invertir. La gente ni siquiera se metió, no se quiere complicar la vida. Es un rechazo por desconocimiento y complejidad.

VOLCÁN DE BITCOINS
Bukele planeaba crear la denominada Bitcoin City, una especie de paraíso o capital mundial para quienes apuesten por esta criptomoneda que estaría libre de impuestos y daría la bienvenida a inversores, tanto extranjeros como locales, para habitarla.
El Gobierno, además, aseguraba que sería una ciudad donde se podría minar la moneda sin contaminar al ambiente pues obtendría toda la energía necesaria del volcán Conchagua.
Para ello, sin embargo, se necesitaría una inversión de mil millones de dólares que Bukele pretendía obtener a través de bonos nacionales que lanzaría al mercado y a los que ingeniosamente denominaron “bono volcán”.
Se esperaba que los bonos fuesen lanzados en marzo del 2022, pero nunca pasó. El argumento desde el Gobierno, en voz del ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, fue que la guerra en Ucrania había generado inestabilidad en los mercados por los que convenía esperar algunos meses.
La realidad apuntaría más a una pérdida de confianza en la economía salvadoreña a nivel internacional.
“Hasta la fecha no existen estudios de factibilidad sobre la energía que podría brindar el volcán. Son meras especulaciones de parte del Gobierno. En cuanto a los bonos, las políticas autoritarias del Gobierno han causado que el país pierda credibilidad financiera en el extranjero. Es un efecto dominó. Si bien el mundo del bitcoin tiene como lema que son antisistemas, al final es dinero. Si tienes una economía a la que califican como inestable, a la que le restan credibilidad financiera y que probablemente caiga en default, puedes ser muy bitcoiner pero no vas a comprar bonos que probablemente no te paguen luego. El Gobierno asegura que retrasará la venta de bonos hasta septiembre, pero hasta el momento no hay inversores interesados”, comenta Romero.
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.

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