Lo primero es mantener la calma. No corras hacia las escaleras ni busques el ascensor. En su lugar, dirígete a una zona segura interna. Son los puntos más resistentes del edificio. ¿Y si el movimiento es tan fuerte que ya no puedes mantenerte de pie? Entonces refúgiate debajo de una mesa o escritorio resistente y sujétate hasta que el sismo termine. Mientras tanto, aléjate de ventanas, balcones, vidrios y cualquier objeto que pueda caer.