Por Alfonso Rivadeneyra García

Hacer comedia no es tarea fácil. Y si a eso se le suma el elemento musical, la tarea se complejiza. Pero de algún modo la obra de teatro “Morir de amor”, escrita por Marisol Palacios y Alfonso Santisteban, funciona. Esto por la experiencia del equipo detrás (Los productores), pero también por la reflexión que ofrecen los años pasados tras el estreno original. La obra se lanzó en 2006, tuvo una última reposición en 2008 y, dieciséis años después, ha regresado con nuevo elenco y algunos cambios en el guion, pero con las mismas ganas de que el espectador observe el amor en todas sus facetas.