
Las marcas genéricas, también conocidas como “marcas blancas” o “de tienda”, se están volviendo cada vez más populares, especialmente ahora que los precios de los alimentos siguen subiendo. Aunque algunos consumidores piensan que estos productos son de menor calidad por costar menos, los expertos aseguran que cada vez son más las personas optan por este tipo de comestibles.
Sylvain Charlebois, profesor e investigador en distribución de alimentos en la Universidad de Dalhousie, explicó a Fox News Digital: “No asumas que una etiqueta elegante significa mejor calidad. A veces, la caja sencilla es la mejor opción y también el mejor producto”.
Kyndra Holley, autora del libro de cocina Simply Delicious, también habló con el medio citado y reveló por qué prefiere los productos de marca blanca. “Es menos importante de lo que la gente cree”, afirmó. Aunque hay algunas marcas a las que recurre por su consistencia, reconoció: “En general, no soy leal a las marcas”.

Holley, que vive cerca de Seattle, se enfoca en enseñar a hacer compras económicas. En su nuevo libro da consejos prácticos y cree que cocinar bien no tiene por qué ser complicado ni costoso. Para ella, lo más importante es saber cocinar con intención y aprovechar lo que se tiene a mano.
Aunque puede haber pequeñas diferencias nutricionales entre las marcas genéricas y las de renombre, Holley aseguró que “las diferencias son mínimas”.
“A veces encontrarás un poco más de sodio o azúcar en una u otra, pero por lo general son comparables, o incluso idénticas”, añadió. “Si sabes cómo sazonar bien, equilibrar sabores y cocinar con intención, puedes convertir incluso los ingredientes más simples en algo espectacular”.

Elizabeth Schwab, directora del programa de economía del comportamiento de The Chicago School, también notó un cambio en los hábitos de consumo. “Los consumidores parecen estar aceptando más las marcas genéricas frente a las de renombre, por diferentes factores económicos y sociales”, dijo.
Durante la pandemia, muchas personas probaron productos genéricos debido a la escasez de marcas tradicionales. Según Schwab, esto aumentó el interés de las personas por explorar otras opciones. “Descubrieron que, en ciertas categorías, las marcas genéricas ofrecían una calidad muy similar”, explicó.
Charlebois coincide con esta observación, señalando que ahora la gente es más sensible al precio que nunca, pero eso no significa que tengan que sacrificar la calidad. “Algunas marcas de tienda son prácticamente indistinguibles de las nacionales, especialmente en productos básicos como pasta, conservas y lácteos. En muchos casos, incluso están hechos por los mismos fabricantes”.

Holley también destacó este cambio. Según ella, la calidad de las marcas genéricas ha “mejorado muchísimo”. Aseguró que hoy en día muchas igualan o incluso superan a las marcas conocidas en sabor y textura. “Puedes encontrar excelentes opciones genéricas para todo, desde salsa para pasta hasta verduras congeladas”, dijo.
Añadió que en productos básicos como harina, azúcar, frijoles enlatados, pastas secas y especias simples, la marca blanca suele ser igual de buena. Su consejo final fue: “Gasta un poco más solo en ingredientes que realmente afectan el sabor, como buenos quesos, aceites, vinagres y mantequilla”.











