
El cierre del gobierno federal de Estados Unidos, que comenzó el 1 de octubre de 2025 y se ha convertido en el más largo de la historia del país, ha dejado a millones de empleados sin pago, servicios básicos paralizados y a la economía bajo presión. Aunque algunas funciones básicas como la seguridad nacional y los pagos del Seguro Social siguen operando, muchas otras áreas permanecen suspendidas, generando fatiga tanto en las instituciones como entre los ciudadanos.
¿QUÉ FALTA PARA QUE SE TERMINE EL CIERRE DEL GOBIERNO FEDERAL DE EE. UU.?
El lunes 10 de noviembre de 2025, el Senado estadounidense aprobó por 60 a 40 un proyecto de ley para reabrir el gobierno, marcando un avance importante hacia el fin del estancamiento.

Pero este voto en la cámara alta es solo un paso: la medida debe ahora pasar por la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, donde los republicanos tienen una mayoría muy ajustada, y luego ser firmada por el Donald Trump para que el cierre se levante oficialmente.
Mientras tanto, los empleados federales que fueron suspendidos sin goce de sueldo o continuaron trabajando sin pago tipo licencia técnica siguen en una situación de incertidumbre. Alrededor de 1,4 millones de trabajadores están afectados. El acuerdo aprobado por el Senado “restaura los fondos para las agencias que quedaron sin financiamiento” y garantiza que los empleados recibirán el pago retroactivo.
El proyecto de ley extiende el financiamiento del gobierno federal hasta el 30 de enero de 2026, aunque ciertos programas, como el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), quedan asegurados hasta septiembre de 2026. Esto significa que, aunque el cierre se termine pronto, no se ha resuelto completamente el presupuesto general del año ni los desacuerdos políticos que lo provocaron.

ENTONCES, ¿CUÁNDO TERMINARÍA EL CIERRE DEL GOBIERNO?
Si la Cámara aprueba rápidamente el proyecto y el presidente lo firma de inmediato, el gobierno podría reabrir esta misma semana. Los medios estiman que la votación podría realizarse “tan pronto como miércoles” en la Cámara. Sin embargo, incluso tras la aprobación, la reapertura total tardará días mientras los procesos administrativos se ponen al día.
El motivo de este cierre toca fondo: el sistema presupuestario estadounidense requiere que ambas cámaras del Congreso aprueben un plan de gastos. En esta ocasión, los demócratas bloquearon múltiples proyectos porque no incluían la extensión de subsidios de atención médica (ACA) que expiraban a fin de año. Esa negociación sobre la salud complica la finalización total del cierre, aunque el financiamiento general ya se encamina al final.
LOS SERVICIOS AFECTADOS SON DIVERSOS
Mientras algunas operaciones como el transporte aéreo, el correo, los pagos de seguridad social y fuerzas del orden continúan, otros programas como ayuda alimentaria, control de enfermedades o permisos federales están en espera. El impacto económico ya se siente: analistas estiman que el crecimiento del país podría reducirse entre 0,1 y 0,2 puntos porcentuales por semana de cierre adicional, lo que equivale a miles de millones de dólares.
Aunque no hay una fecha exacta garantizada para el fin del cierre, todo indica que la reanudación del operativo del gobierno podría comenzar esta semana si la Cámara y el presidente actúan rápidamente. Pero el acuerdo actual es temporal y sólo aplaza el verdadero cierre presupuestario al 30 de enero de 2026, lo que significa que el conflicto político detrás del cierre aún no se ha resuelto por completo.
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