¿Sabías esto sobre la glucosa?

“Millones de personas viven con síntomas sin entender que detrás de todo esto puede existir una desregulación crónica de glucosa e insulina”, escribe Sandra Chikhani.
Se estima que cerca de uno de cada tres adultos en América Latina vive con cierto grado de resistencia a la insulina sin aún saberlo. (Foto: iStock)

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La tiene una conversación silenciosa con nosotros todos los días. Sube y baja dependiendo de lo que comemos, cómo dormimos, cuánto nos movemos y nuestro nivel de estrés. Y aunque un examen de “glucosa en ayunas” salga normal, eso no significa que el metabolismo esté funcionando bien.

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Hoy sabemos que la resistencia a la insulina no es un problema exclusivo de personas con diabetes. Millones de personas viven cansadas, con antojos constantes, sueño interrumpido, aumento de grasa abdominal y dificultad para bajar de peso sin entender que detrás de todo esto puede existir una desregulación crónica de glucosa e insulina.

El problema no aparece de un día para otro. Se construye durante años, comida a comida. Y, así como se construye, también se puede revertir. Existen hábitos críticos que suelen desregular nuestra glucosa.

El primero: los desayunos altos en azúcar y harinas refinadas. Comenzar el día con jugos, cereales azucarados o pan dulce genera picos de glucosa que aumentan el hambre y los antojos horas después.

El segundo: el “bajón” de las 4 pm. No es falta de voluntad, sino consecuencia de un almuerzo pobre en proteína y fibra.

El tercero: el alcohol en la noche. Aunque se considere inofensivo, e incluso se vea como “ayuda para dormir mejor”, afecta la glucosa y la calidad del sueño.

El cuarto: la falta de masa muscular. La masa muscular es uno de los órganos más importantes para utilizar correctamente la glucosa. Por eso, el entrenamiento de fuerza deja de ser opcional con el paso de los años.

Te dejo 4 acciones simples que pueden marcar una gran diferencia: en tu vida diaria teniendo impacto en tu salud metabólica:

  1. Prioriza las proteínas en el desayuno: huevos, claras, yogurt SKYR.
  2. Camina 10 minutos después de comer.
  3. Cena temprano y cena ligero.
  4. Duerme temprano, procura crear una rutina sólida del sueño.

No necesitamos hacerlo perfecto. Necesitamos hacerlo consistentemente. Porque el cuerpo escucha cada decisión que repetimos.

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