La inca que conquista Italia

Estoy en Italia hace casi dos años y en verdad extraño muchas cosas: la comida, las costumbres y por supuesto, la familia. Es duro llegar a un país que no es el tuyo porque no sabes lo que te espera. Para mí fue todo muy difícil. No conocía la ciudad, no tenía ningún amigo de confianza y por último no sabía si conseguiría un trabajo porque no hablaba su idioma. Siempre estaba muda, limitándome únicamente a escuchar lo que los otros decían. Pero como bien dicen, todo se puede aprender, así que fui para adelante sabiendo que tenía que empezar una nueva vida fuera de mi país.
En el primer año me fue complicado conseguir un trabajo relacionado a mi profesión, así que tuve que adaptarme a lo que se podía para ganar un poco de dinero para pagar el alquiler del cuarto, la comida, tal vez comprarme una que otra cosa y enviarle dinero a mi familia.
Después comencé a estudiar en la escuela el idioma italiano y gracias a Dios el primer año lo he terminado. También quise experimentar lo que sienten los artistas cuando les piden un autógrafo o una fotografía, así que un día tomé la decisión de ponerme la vestimenta de una región del centro de nuestro país.
Fui fotografiada por turistas de diversos países. Muchos de ellos me preguntaban de dónde era y yo les respondía que del Perú. Rápidamente ellos decían “Machu Picchu, la ciudad de los Incas” y era inevitable sentir un gran orgullo porque conocían mi tierra. Sinceramente, comenzar con esto no fue nada fácil y al principio me daba vergüenza, pero terminé perdiendo el miedo y ahora todos los domingos voy a diferentes lugares del país para dar a conocer nuestros trajes típicos, sobre todo el colorido que es lo que más atrae a los extranjeros.
Con el correr de las semanas me hice relativamente conocida y ahora algunas personas me llaman cariñosamente “La Inca del Perú”. Ahora tengo un nuevo proyecto para el 2008: he comenzado a hacer pintura al óleo (en otra ocasión les comentaré lo que quiero hacer con eso porque todavía es un secreto) y espero que todo me salga bien. Sé que poco a poco se irán realizando mis sueños. No me arrepiento de estar en Italia, pero tampoco me olvido de que el Perú es el Perú.
Gisele Vidarte
Italia

:quality(75)/2.blogs.elcomercio.pe/service/img/saldetucasa/autor.jpg)