En los extremos, imágenes de "Blade Runner 2049" (2017), y "Akira" (1988), representantes del género cyberpunk en cines. Al centro, Keanu Reeves como Johnny Silverhand en el videojuego "Cyberpunk 2077", lanzado en diciembre y que es una amalgama de todos los tópicos del género de la tecnorebeldía. Fotos: Warner Bros./ CD Project Red/ Toho.
En los extremos, imágenes de "Blade Runner 2049" (2017), y "Akira" (1988), representantes del género cyberpunk en cines. Al centro, Keanu Reeves como Johnny Silverhand en el videojuego "Cyberpunk 2077", lanzado en diciembre y que es una amalgama de todos los tópicos del género de la tecnorebeldía. Fotos: Warner Bros./ CD Project Red/ Toho.
Juan Luis  Del Campo

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Luces de neón alumbran las calles sucias bajo la sombra de enormes y prístinos rascacielos. Por estas transitan una masa humana, diversa en razas, edades y niveles de conversión cibernética. Lo descrito es una escena familiar para todos aquellos fanáticos del género ‘cyberpunk’ (ciberpunk en español), cuya popularidad ha aumentado en los últimos años con la salida de shows como “Altered Carbon” y videojuegos como “”; lanzado el 10 de diciembre último.

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Los orígenes

Las historias de este género comparten varios elementos. Ambientadas en mundos distópicos y entornos generalmente urbanos, están protagonizadas usualmente por seres marginales de la sociedad; quienes deben utilizar sus habilidades tecnológicas para sobrevivir en un mundo hostil. Sus principales enemigos suelen ser los conglomerados, los cuales han suplantado el control de la sociedad del gobierno para imponer una sociedad estilo feudal. Otros elementos que se repiten es el uso de tecnologías cibernéticas, los androides y las inteligencias artificiales.

El ciberpunk es la unión de dos palabras que a todas luces parecen contrarias: ‘ciber’ se refiere a la cibernética, una ciencia en la que el control, la lógica y el orden destacan; y por otro lado el ‘punk’, un movimiento musical y cultural de los 70 y 80 que caracterizado por la rebeldía ante las autoridades, preferencia por la anarquía y una tendencia al caos. Pero es en esta yuxtaposición de dos conceptos el que permite utilizar este tipo de literatura para mostrar las paradójicas contradicciones que vemos en la sociedad actual y en la futura.

El término ‘ciberpunk’ fue utilizado por primera vez publicado en 1983 sobre un ‘virtuoso informático’ y su utilización de las entonces nuevas tecnologías para crear problemas con sus amigos. En el prefacio, Bethke autor explica cómo creó el neologismo:

“¿Cómo cree realmente la palabra? Supongo que de la forma en la que nace cualquier palabra nueva: a través de la síntesis. Cogí un puñado de raíces (cibernético, tecno, y demás) y las mezclé con un montón de términos para la juventud socialmente mal dirigida, y probé varias combinaciones hasta que una simplemente sonó bien.”

A pesar de esto, las raíces literarias del ciberpunk se remontan a los años 60 y 70, con la ampliación de la ciencia ficción más utópica a una mirada más cínica, así como los escritos de la Nueva Ola de la ciencia ficción en la que se exploraron temas como la revolución sexual y el uso de drogas. Otra de las grandes influencias del género fueron las novelas de detectives de los 30 y 40, tanto en su exploración de los bajos mundos criminales como en las características de ‘tipos duros’ de algunos de sus protagonistas.

“Blade Runner”: ¿Hace falta decir más?

“The Shockwave Rider” (1975) de John Brunner es una muestra de una literatura con temas ciberpunk antes de que se acuñara el término. El protagonista del libro es un maestro en informática que utiliza sus habilidades en computadoras para evadir a un opresivo y secreto grupo de oligarcas que controlan el gobierno. Otro ejemplo es la novela de 1968 “Do Android Dream of Electric Sheeps?” (“¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”) por Phillip K. Dick en la que no solo se explora la diferencia entre los seres humanos y los artificiales - en forma de los androides, sino que también presenta el concepto de ‘mercerismo’, una religión/tecnología que permite a sus usuarios conectar sus sentimientos con los de otros a través de una máquina llamada ‘caja de empatía’. Este importante libro daría origen a una más importante película en los cánones del ciberpunk: “Blade Runner”.

"Blade Runner" (1982) de Ridley Scott no fue un gran éxito en los cines, pero estableció la estética del género ciberpunk. (Foto: Warner Bros)
"Blade Runner" (1982) de Ridley Scott no fue un gran éxito en los cines, pero estableció la estética del género ciberpunk. (Foto: Warner Bros)

Estrenada en 1982, “Blade Runner” es una de las obras definitorias del género. La película de Ridley Scott adapta la novela de Phillip K. Dick, aunque dejando de lado el aspecto del ‘mercerismo’, para ponernos a una película de detectives ambientada en el futuro. Pero su mayor contribución al género fue en su estética, inspirada en grandes metrópolis como Hong Kong y Tokio. Los enormes rascacielos del filme contrastado con el deterioro urbano de la superficie e iluminado por luces de neón han marcado cómo se ha presentado este tipo de ficción en adelante.

Lo más simple y más radical que Ridley Scott hizo en ‘Blade Runner’ fue poner la arqueología urbana en cada encuadre. No era obvio a los escritores convencionales de la ciencia ficción en EE.UU. que las ciudades son como montes de composta - solo capas y capas de cosas. En las ciudades, el pasado, el presente y el futuro pueden estar completamente lado a lado. En Europa, eso es la vida, no es ciencia ficción, no es fantasía. Pero en la ciencia ficción estadounidense, la ciudad del futuro siempre es completamente nueva, cada pulgada de ella”.

, escritor de ciencia ficción que a comienzos de los 80 ya había ganado reputación por sus relatos ciberpunk “Burning Chrome” (“Quemando Cromo”) y “The Gernsback Continuum” (“El continuo de Gernsback”). Pero al momento en el que veía la película de Ridley Scott desde las butacas de un cine, él estaba trabajando en su primera novela, la cual terminaría por definir el género.

“Neuromancer”, “Akira” y más

“Neuromancer” de Gibson fue publicada en 1984 y es considerada como el libro que codificó lo que es el ciberpunk, conteniendo casi todos los elementos que reconocemos en una historia de este género. Es protagonizada por un ‘hacker’ que ha perdido la habilidad de entrar al ‘ciberespacio’ - un término acuñado por el propio Gibson años atrás - que se encuentra con problemas con el mafioso local. Su problema, y la cura a su mal, llegan de manos de una misteriosa figura que lo involucra en una conspiración relacionada a dos inteligencias artificiales llamadas Wintermute y Neuromancer, creadas por una gigantesca corporación antes que estas se volvieran ilegales.

La novela procedió a ganar los principales premios literarios de la ciencia ficción incluyendo el Nebula, el Hugo y el premio Phillip K. Dick y su popularidad llevó a que el género ciberpunk ganara aceptación fuera de su nicho.

"Akira" (1988) de Katsuhiro Otomo es uno de los ejemplos más notables del ciberpunk en Japón. Ambientada en Neo-Tokio, sus protagonistas son una banda de motociclistas que termina involucrada en los experimentos del opresivo gobierno. (Foto: Toho)
"Akira" (1988) de Katsuhiro Otomo es uno de los ejemplos más notables del ciberpunk en Japón. Ambientada en Neo-Tokio, sus protagonistas son una banda de motociclistas que termina involucrada en los experimentos del opresivo gobierno. (Foto: Toho)

Desde entonces el género ha seguido creciendo alrededor del mundo. Japón, con sus gigantescas metrópolis como Tokio, fue particularmente una tierra fértil para el ciberpunk, regalándonos clásicos como “Bubblegum Crisis” (1987), “Akira” (1988) y “Ghost in the Shell” (1995). En el cine estadounidense también se siguió cultivando el género, con películas como “Robocop” (1987), “Johnny Mnemonic” (1995) y más recientemente cintas como “Dredd” (2012) y “Blade Runner 2049” (2017).

Mientras tanto, en la pantalla chica el ciberpunk se mantuvo vigente con series como “Dark Angel” (2000), “Dollhouse” (2009) y más recientemente, en Netflix, con la serie “Altered Carbon” (2018).

El género también ganó popularidad en los juegos de rol de mesa, donde además del apropiadamente llamado “Cyberpunk” —que inspiró al videojuego “Cyberpunk 2077” de CD Projekt—, existe “Shadowrun”, el cual mezcla elementos de fantasía urbana con cyberpunk. Ambos han visto adaptaciones a novelas y videojuegos.

Estos son solo algunos de los ejemplos del tema. Y es que paradójicamente el género que nació basándose en la rebeldía de los movimientos punk se ha convertido en uno de los modos de entretenimiento más populares del mundo, creados por las grandes corporaciones que suelen ser los malos en las producciones que producen. Pero al menos los fanáticos de este tipo de historias tendrán material para rato.

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