Daniel Goya

Jorge Drexler dice en una de sus canciones que “La máquina la hace el hombre y es lo que el hombre hace con ella”. Pero, ¿qué pasa cuando las máquinas, las computadoras, que nos salvan la vida, que nos permiten superar nuestros límites, que nos vuelven más inteligentes y resistentes nos traicionan? La premisa de “Terminator”, la saga que impulsó la carrera de James Cameron hasta convertirlo en uno de los referentes del cine de Hollywood, es clara: en un mundo apocalíptico las máquinas tienen la misión de destruir a la humanidad y solo un hombre será capaz de liderar al mundo para luchar y vencer: John Connor.

La historia comenzó en 1984 con una película de bajo presupuesto que se convirtió en un éxito taquilla y de críticas. La secuela, de 1991, también dirigida por Camero, es considerada uno de los pocos casos en la que la secuela supera a la película de origen. Pero, posteriormente, aparecieron cintas que recibieron críticas mixtas que llevaron la historia por zonas poco claras y líneas de continuidad paralelas y hasta contradictorias. Pero, este año, Cameron, regresa esta vez como productor, para poner las cosas en orden, para reiniciar su historia, arreglar los huecos argumentales y presentar a tres nuevas protagonistas que serán las encargadas de liderar la saga de las máquinas asesinas por un buen tiempo.