
A partir del 1 de enero de 2026, en California han entrado en vigor una serie de nuevas leyes que impactan la vida cotidiana, y una de ellas toca directamente un alimento básico en millones de hogares: las tortillas. Desde esa fecha, la mayoría de ellas y productos de masa de maíz que se vendan en el estado deberán incluir ácido fólico. No se trata de un cambio de sabor ni de textura pensado al azar, sino de una medida de salud pública que busca proteger a los bebés desde antes de que nazcan. Pero, ¿Por qué las autoridades tomaron dicha decisión? Aquí la explicación.
La nueva ley establece que las tortillas y los productos de corn masa vendidos en California deberán contener ácido fólico, una vitamina del complejo B fundamental para la salud infantil. El objetivo es ayudar a prevenir defectos congénitos graves que se desarrollan en las primeras semanas del embarazo, muchas veces cuando la mujer aún no sabe que está embarazada.
Datos del estado muestran que entre 2017 y 2019 solo el 28% de las latinas en California reportó haber tomado ácido fólico el mes previo a quedar embarazada. En comparación, el 46% de las mujeres blancas dijo consumirlo, según el Departamento de Salud Pública de California. Esta diferencia coloca a las latinas en mayor riesgo de tener bebés con defectos del tubo neural, que afectan el cerebro y la médula espinal. Entre estos problemas se encuentran condiciones como la espina bífida y la anencefalia.

“El ácido fólico es una vitamina B que es elemental en la reproducción de células y la prevención de problemas del tubo neural”, explicó el doctor Sergio González a Telemundo 48. El especialista detalló que el tubo neural comienza a desarrollarse muy temprano, “en las primeras tres o cuatro semanas del embarazo”. Por eso, añadió, “mitad de las veces no sabemos que una mami está embarazada, así que es importante tomar un suplemento”.
Diversos estudios han demostrado que el ácido fólico puede reducir los defectos de nacimiento hasta en un 70%. Por esa razón es un componente esencial de las vitaminas prenatales. Sin embargo, debido a que muchas mujeres descubren su embarazo semanas o incluso meses después, desde hace décadas la salud pública recomienda añadir esta vitamina a alimentos de consumo diario.
En 1998, Estados Unidos obligó a fortificar con ácido fólico productos de grano como el arroz, la pasta y los cereales. Desde entonces, la tasa de bebés nacidos con defectos del tubo neural cayó aproximadamente un tercio, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Aun así, los índices entre bebés nacidos de madres latinas se han mantenido más altos.
Buscando una alternativa más cercana a la dieta latina, en 2016 el gobierno federal permitió que los fabricantes de masa de maíz añadieran ácido fólico a sus productos, pero no lo hizo obligatorio. Para el asambleísta demócrata Joaquin Arambula, de Fresno y autor de la nueva ley, dejar fuera a la masa de maíz fue “una omisión real”, considerando su importancia en muchos platillos tradicionales.
Con la aprobación de la Assembly Bill 1830, California se convirtió en el primer estado del país en exigir la fortificación con ácido fólico en productos de corn masa. La ley ordena a los fabricantes que operan en el estado añadir 0.7 miligramos de ácido fólico por cada libra de harina y declararlo claramente en la etiqueta nutricional. Existen excepciones para pequeños productores, como restaurantes y mercados que elaboran tortillas desde cero.
La medida ya empieza a generar reacciones positivas entre consumidores. “Pues está bien, en México se incluye el ácido fólico desde hace mucho tiempo en las tortillas”, comentó Diana Espinoza al citado medio, quien consume este alimento a diario. En la misma línea, Ana Camacho, de Mi México Tortillería, señaló que es un beneficio directo para la comunidad. “Estamos viendo que es algo beneficioso para la gente latina, que si están embarazadas, es para que crezcan nuestros bebés y nazcan sanos y fuertes”, afirmó.

Ana abrió su tortillería en Redwood City el año pasado. Aunque la ley no se aplica por ahora a pequeños negocios como el suyo, reconoce que podría impactarla en el futuro si decide expandirse. “No es mucho el cambio a nuestra receta, nada más que tratar de mirar que no cambie la textura, el sabor, para que nosotros sigamos brindándoles la misma calidad”, explicó.
Algunos grandes fabricantes ya se habían adelantado. Gruma, empresa matriz de Mission Foods, aseguró que fortifica sus productos con ácido fólico desde 2016, cuando se dio luz verde a nivel federal. Un portavoz indicó que la compañía “tiene un compromiso de larga data con las iniciativas legislativas de fortificación” y que respalda las nuevas leyes de California y Alabama. Este último estado aprobó una norma similar, que entrará en vigor en junio de 2026.
Para el doctor González, el problema no es que las personas latinas sean más propensas a una deficiencia, sino el acceso y la constancia. “Los latinos no necesariamente son más propensos a tener esta deficiencia, pero son menos ágiles a tomar ácido fólico. Cuando vemos a mujeres que se embarazan y que toman ácido fólico antes de un embarazo, solo 28% de ellas toman en comparación de otras razas que lo hacen el 48% de las veces”, puntualizó.

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