Escucha la noticia

00:0000:00
¿A qué edad debemos votar?
Resumen de la noticia por IA
¿A qué edad debemos votar?

¿A qué edad debemos votar?

Resumen generado por Inteligencia Artificial
La IA puede cometer errores u omisiones. Recomendamos leer la información completa. ¿Encontraste un error? Repórtalo aquí
×
estrella

Accede a esta función exclusiva

El Gobierno Inglés tiene el propósito de reducir la edad para votar de los 18 a 16 años. No es el único gobierno que ha tomado esa decisión. Según leemos en un artículo publicado por El Comercio, también votan jóvenes de 16 años en Austria, Argentina, Brasil y Cuba. Debemos precisar que, por el sistema totalitario que existe, en este último país se vota a un solo partido y en las asambleas locales.

Un ejemplo histórico. En la antigua Atenas, la edad para votar y participar en la “ecclesia” o asamblea fue a los 18 años. Solo participaban los varones atenienses. Para mí, que voté por primera vez a los 30 años para elegir candidatos a la Asamblea Constituyente que hizo la Constitución de 1979, un texto bien elaborado, votar a los 18 años es una buena edad.

Digo que voté por primera vez a los 30 años, porque la Constitución de 1933 establecía que la edad para ejercer nuestros derechos ciudadanos era 21 años pero, tanto en las elecciones de 1962, que fue anulada por fraude, como las de 1963 en que ganó Fernando Belaunde, tenía entre 15 y 16 años. Además, la dictadura militar, en ambas fases, duró desde 1968 hasta 1980, año en que Belaunde fue reivindicado por “el gallardo pueblo peruano”, como decía él.

En la Constitución de 1933 no se reconocía el voto universal a las mujeres. Ellas podían votar solo en las elecciones municipales, que tampoco había porque las autoridades municipales eran nombradas por los gobiernos de turno. Recién en 1963, Belaunde concedió el voto universal para elegir alcaldes y regidores.

Por esas paradojas de nuestra histórica política, no fue un gobierno democrático que reconoció el voto universal de las mujeres, sino la dictadura de Manuel Odría, a través de un decreto ley publicado en 1955. Hubo un paso democrático más, cuando se incorporó en la Constitución de 1979 el voto de los analfabetos, y luego al realizarse a principios de este siglo una serie de reformas a la Constitución vigente, entre ellas el voto para los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú. Desde mi punto de vista fueron reformas positivas porque empoderaron a más peruanos y peruanas.

Creo que, además de estas importantes reformas democráticas, en el Perú debemos hacer “demopedia”, es decir educación política. Esta tiene que comenzar desde la escuela, con programas especiales de prácticas democráticas para niños (que los hay en algunos colegios) y luego con la enseñanza de disciplinas como ciencia política y derecho constitucional, adecuadas para los jóvenes de los últimos años de secundaria. De esta manera tendrán conocimientos básicos sobre la política y la Constitución, lo que contribuirá con una formación ciudadana integral.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

Francisco Miró Quesada Rada es exdirector de El Comercio

Contenido Sugerido

Contenido GEC