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Balanceando la seguridad, por Fernando Rospigliosi

“Ha habido algunas mejoras en relación con el gobierno anterior, pero nada que permita afirmar que la seguridad está mejorando sustancialmente”.

Fernando Rospigliosi Analista político

Ejecutivo legislará en estas temáticas de seguridad ciudadana

Ministerio del Interior publicó decreto supremo que modifica el reglamento de la Ley N°30539.(Foto referencial: El Comercio)

“Es una absurda fantasía anunciar que la policía será la mejor institución peruana en el 2021”. (Foto referencial: Archivo).

La seguridad ciudadana sigue siendo una preocupación esencial de los peruanos. ¿Se ha avanzado mucho o poco y en qué rubros en lo que va del gobierno actual?

Las autoridades del Ministerio del Interior (Mininter) que culminaron su labor en diciembre aducen, basándose en las cifras del INEI, que las cosas han mejorado sustancialmente y están bien encaminadas. Pero estas cifras tienen dos problemas. El primero, que no demuestran que la seguridad haya mejorado. Por ejemplo, la más básica, la tasa de victimización (personas que han sido víctimas de un delito en un período determinado) del INEI, muestra que ha aumentado de agosto del 2016 (26,4%) a noviembre del 2017 (26,6%). Es decir, ha empeorado ligeramente.

La segunda, que todas las autoridades del Mininter en ese período no confiaban antes en las cifras del INEI. Así, el grupo Gobernabilidad Democrática y Seguridad Ciudadana emitió en febrero del 2015 un pronunciamiento donde rechazaba las cifras del INEI mostradas por el gobierno de Ollanta Humala y agregaba que “una de las pocas cifras confiables que hay es la del Barómetro de las Américas” que publica la Vanderbilt University de Estados Unidos. Y esta institución sostiene que la tasa de victimización en el Perú, a abril del 2017, ha crecido a 33% desde su anterior medición del 2014 (30,6%).

Este grupo lo integraban, entre otros, Carlos Basombrío, Ricardo Valdés, Rubén Vargas, Gustavo Carrión, Manuel Boluarte y Jorge Nieto.

Datum realiza también encuestas de victimización y señala que la tasa en setiembre del 2016 fue 33% y en noviembre del 2017, el último registro, 35%, un pequeño aumento.

En suma, por donde se le mire, la proporción de ciudadanos que han sido víctimas de un delito no ha disminuido en lo que va del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski (PPK).

Desde otra perspectiva, los resultados son similares. En la encuesta de Datum de diciembre, la más alta desaprobación de PPK la tiene la lucha contra la inseguridad y contra la corrupción, 76% en ambos casos.

Los dos programas estrella del Mininter han sido los megaoperativos y el de recompensas. En el primero, según los datos del Mininter, se han desarticulado 98 organizaciones criminales y detenido a más de 1.400 delincuentes. Sin duda, ese es uno de los mayores logros. Los éxitos de las recompensas son más discutibles, 774 en año y medio, pero no hay comparación de cuántos requisitoriados se capturaban antes y cuántos ahora. Según cifras del general (r) Gustavo Carrión, la policía detenía en promedio, en el 2014, unos 1.500 requisitoriados al mes. Por supuesto, no todos los requisitoriados tienen precio por su cabeza. (Blog Espacio Compartido, 13/8/2014). No obstante, desde el punto de vista publicitario ambos sí han sido tremendamente exitosos, y eso es positivo.

En cuanto a reformas, se ha avanzado reestructurando el Mininter y reduciendo el número de generales. Sin embargo, no se hizo la que quizá es la más importante: cerrar por lo menos 20 de las 28 escuelas policiales, donde los estudiantes aprenden más corrupción que conocimientos para combatir el delito (ver Gustavo Carrión, blog Espacio Compartido 10/4/2014 y 4/8/2014). Por eso, entre otras cosas, es una absurda fantasía anunciar que la policía será la mejor institución peruana en el 2021.

En ese aspecto, la corrupción sigue siendo el principal problema de la policía, de la cúspide a la base, y no se conoce que se haya avanzado mucho en combatirla.

En lo que respecta al “destrabe”, una de las promesas de PPK, al Mininter le ha ido tan mal como al resto del Gobierno. El equipo de interceptación adquirido en el período de Ollanta Humala por el servicio de inteligencia (DINI) a un precio exorbitante fue transferido al Mininter a principios de este gobierno. Sigue sin funcionar. Con los avances tecnológicos podría quedar obsoleto antes de ser puesto en operación.

Los equipos C4 –comando, control, comunicaciones, cómputo– adquiridos también en el gobierno anterior para una reunión internacional y luego abandonados siguen igualmente sin uso y no hay perspectivas inmediatas para su puesta en funcionamiento, salvo para ocasiones especiales como la visita del Papa y solo parcialmente.
La ejecución del presupuesto de inversiones del Mininter fue de solo 48,5%, uno de los más bajos del gobierno.

En síntesis, ha habido algunas mejoras en relación con el gobierno anterior, pero nada que permita afirmar que la seguridad está mejorando sustancialmente. Naturalmente, la responsabilidad es compartida por el sistema judicial y el INPE.

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