Miles de personas en el mundo esperan con muchas ansias la llegada del Año Nuevo 2026, por lo que preparan diversos rituales o cábalas con el objetivo de augurar meses de prosperidad. Entre ellos, algunos prefieren ponerse debajo de la mesa, algunos optan por salir corriendo con su maleta de viaje, mientras que otros utilizan la clásica prenda amarilla o roja. Sin embargo, una tradición que la mayoría realiza al marcar las doce es comer 12 uvas, mientras se pide un deseo. Aunque muchos la realizan casi de forma automática en los hogares, pocos conocen el verdadero significado de esta tradición que se realiza todos los años. En la siguiente nota te contamos todo lo que debes saber al respecto.
¿CÓMO SE ORIGINÓ LA TRADICIÓN DE COMER 12 UVAS EN AÑO NUEVO?
La tradición de comer 12 uvas exactamente a las 12 a. m. llegó a América Latina desde España, con el objetivo de tener buena suerte y prosperidad a lo largo de estos meses. Según el libro “España”, del periodista estadounidense Jeff Koehler, existen dos teorías sobre los orígenes de esta antigua costumbre. La primera se remonta a la década de 1880. De acuerdos con diarios de la época, la clase burguesa española, imitando a la francesa, comenzó a celebrar Nochevieja comiendo uvas y tomando vino espumante.
“Poco tiempo después, esta costumbre fue adoptada por ciertos madrileños que iban a la Puerta del Sol para oír las campanas de la medianoche y, muy probablemente con ironía o como burla, comer uvas al igual que la clase alta”, escribe Koehler en un artículo para la radio estadounidense NPR.
La segunda teoría sitúa los orígenes unas décadas después, en 1909. Ese año los productores de Alicante, en el sureste de España, tuvieron una cosecha excedente de uvas blancas de la variedad típica del lugar, llamadas Aledo. Al costo accesible del producto se añadió una estrategia de venta ingeniosa. No por nada, hasta la actualidad se las conoce como las uvas de la “buena suerte”.
¿DESDE CUÁNDO SE CELEBRA LA NOCHEVIEJA EN EL MUNDO?
El 31 de diciembre, último día del año, se celebra la Nochevieja en la mayoría de países en el mundo. Esta festividad comienza en la víspera de Año Nuevo y se extiende hasta las primeras horas del 1 de enero. La Nochevieja cuenta con un sinfín de connotaciones, entre ellas, celebración y cierre de un ciclo. Por otro lado, se estima que la primera celebración de fin de año tuvo lugar en la antigua Mesopotamia, alrededor del 2000 a.C., coincidiendo con el inicio de la primavera y las nuevas cosechas. Por ese entonces, los mesopotámicos celebraban el Akitu, un festival de doce días que incluía ceremonias en el templo de Esagila, hogar del dios Marduk, y marcaba el inicio de un nuevo ciclo agrícola.
Tras varios años, exactamente en el 46 a.C., el emperador romano Julio César determinó que el 1 de enero sería la fecha oficial para celebrar el inicio del nuevo año. Por ello, la decisión surgió de la necesidad de crear un calendario más preciso, ya que los ciclos lunares provocaban desajustes en las estaciones. De esta manera, el 1 de enero se estableció como el día para dar la bienvenida al año nuevo, coincidiendo con celebraciones como las fiestas Saturnales, dedicadas al dios de la agricultura Saturno.
Luego de la caída de Roma en el siglo V d.C., varios países de religión cristiana ajustaron el calendario para alinearlo con fechas religiosas, como, por ejemplo, el 25 de marzo (Anunciación) o el 25 de diciembre (Navidad). Más tarde, debido a un error de cálculo en el calendario juliano, el papa Gregorio XIII introdujo en 1582 el calendario gregoriano como se le conoce ahora, que además de corregir los problemas relacionados con los años bisiestos, restableció el 1 de enero como el inicio oficial del año nuevo. Por consiguiente, la Nochevieja o víspera del Año Nuevo, ha adquirido un significado especial en diferentes culturas de Occidente.



