Por Nora Sugobono

Los últimos años han sido los más emocionantes, agitados y sin duda complejos para la coctelería peruana. Ni la pandemia frenó los avances de este rubro (¿se puede hacer un delivery de negronis, pisco punchs y mojitos de calidad? La respuesta resultó ser que sí) y Lima se ha consolidado como una capital salpicada de vanguardia. Desde el misterio de los ‘speakeasies’ hasta la vibrante experiencia en los ‘rooftops’: hay algo para todos, y hay algo para cada ocasión.