Escuchar
(2 min)
ENTRAR O NO ENTRAR. La cripta de Mariano Nicolás Valcárcel suele estar abierta y genera curiosidad en los visitantes. No todos se atreven a ingresar a este espacio. (Fotos: Luis MIranda)

ENTRAR O NO ENTRAR. La cripta de Mariano Nicolás Valcárcel suele estar abierta y genera curiosidad en los visitantes. No todos se atreven a ingresar a este espacio. (Fotos: Luis MIranda)

Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

ENTRAR O NO ENTRAR. La cripta de Mariano Nicolás Valcárcel suele estar abierta y genera curiosidad en los visitantes. No todos se atreven a ingresar a este espacio. (Fotos: Luis MIranda)
ENTRAR O NO ENTRAR. La cripta de Mariano Nicolás Valcárcel suele estar abierta y genera curiosidad en los visitantes. No todos se atreven a ingresar a este espacio. (Fotos: Luis MIranda)
ENTRAR O NO ENTRAR. La cripta de Mariano Nicolás Valcárcel suele estar abierta y genera curiosidad en los visitantes. No todos se atreven a ingresar a este espacio. (Fotos: Luis MIranda)
ENTRAR O NO ENTRAR. La cripta de Mariano Nicolás Valcárcel suele estar abierta y genera curiosidad en los visitantes. No todos se atreven a ingresar a este espacio. (Fotos: Luis MIranda)
Por Luis Miranda

La palabra cementerio significa lugar para dormir. Por eso cuando venga en visita nocturna al Presbítero Maestro camine en silencio y no grite, por favor. Así vea pasar alguna sombra o crea que le jalaron el abrigo. Sabemos que entrar en plena oscuridad a un sitio repleto de historias añejas es como meterse a la boca del lobo, pero en grupo y con un guía experto la cosa puede convertirse en una de las experiencias más inolvidables que ofrece la Ciudad de los Reyes.