Edwin Chávez impugna el realismo, pero se adhiere a la realidad. Lo que lo distingue es su convicción de ir contra los vientos que imperan en la narrativa peruana de los últimos años a la hora de delinear su propio coto de caza. Esta voluntad no es nueva. Ya en su primer libro de cuentos, “1922”, la tendencia a la exploración metaliteraria y al merodeo por ámbitos universales más que locales era marcada y sostenida en un puñado de historias que, si bien por un lado mostraban pluma y capacidad para construir atmósferas y correctas ambientaciones de época, por otro manifestaban una inclinación al acartonamiento libresco, lo que convertía a algunos de estos relatos en meros ejercicios culteranos.
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Dos décadas han debido transcurrir para que Chávez nos entregue una nueva colección de cuentos. “Reinicios” contiene nueve textos de diversa extensión que se mueven por géneros y subgéneros como la ciencia ficción, lo fantástico, la distopía, etcétera. Refleja, en sus mejores piezas, la madurez de este autor fiel a su situación periférica en la que ha trabajado solitario y paciente para domar su exhaustiva imaginación y delimitarla en conceptos y proposiciones que le permiten modelar mundos bien apuntalados en sus propias leyes, peligros y deslumbramientos.
El mejor cuento de “Reinicios”, y también el más acabado que Chávez ha escrito hasta ahora, es “Super Pig Boy”, una suerte de biografía imaginaria de Akihiro Akai, programador de culto que crea un videojuego artesanal que se vuelve un suceso entre los jóvenes nipones. La poderosa Namco lo recluta para que diseñe su siguiente creación, que resulta un éxito de crítica y una decepción comercial. Ello provoca que la trilogía que proyectaba quede trunca. La historia, escrita con brío, melancolía y humor nihilista, reta al lector cuando se inmiscuye en la mente del atribulado Akai, y al mismo tiempo lo envuelve desde las primeras líneas.
Si bien los demás relatos no llegan a esa altura, hay por lo menos dos que van más allá del deber. El primero, “Mók a la distancia” combina la racionalidad científica y el terror astral: un agujero negro se apodera de la Tierra y regresiona todo el progreso humano hasta la época prehistórica. Enriquece al cuento ese tono entomológico, casi indiferente, con que se narra el lento exterminio civilizatorio, el clima de resignación y urgencia que la humanidad adopta ante el inminente cataclismo. “Escrito en el corazón de un lobo”, que sigue los avatares de una excéntrica secta de fanáticos de la Grecia antigua, funciona bien con su ingenio de acentos borgeanos, su mordacidad por momentos farsesca, el juego entre lo real y lo apócrifo que delata una conciencia técnica cuantiosa.
Los demás cuentos oscilan entre la faena cumplida y la aproximación insuficiente. Por ejemplo, “Cartas y canciones” tiene una premisa atractiva, un desarrollo que promueve el interés, pero en su último tercio se decanta en una conclusión alambicada. “Una adicción al opio castizo” quiere jugar al enrevesamiento irreverente de referencias socioculturales, pero sufre de la irregularidad de quien no sabe calibrar sus excesos paródicos. Mejor les va a “Burkamé”, “Reinicios” y “Los seres invisibles”, que saben esbozar la faz de un mundo siempre presto a su resurrección.
"REINICIOS"
Autor: Edwin Chávez
Editorial: Dendro
Año: 2024
Páginas: 222
Relación con el autor: ninguna
Valoración: 3.5 estrellas de 5 posibles.