
El martillo se asocia al trabajo industrial, la hoz a la labor rural. Juntos se convirtieron en uno de los símbolos más reconocibles de la historia. ¿Pero cómo llegaron a convertirse en emblema de la Revolución Rusa y de la Unión Soviética, el último imperio del siglo XX?
Natalia Murray, curadora y profesora de Arte Ruso siglos XIX-XX de The Courtauld Institute of Art, en Londres, le contó a BBC Mundo cómo fueron creados los iconos que, representando al movimiento obrero y al primer estado autodenominado comunista, dieron la vuelta al mundo.
Conoce un poco más de esta símbolo, en este video producido por la BBC.