Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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Desde esta semana, la capitalización inmobiliaria se ha sumado al abanico de posibilidades para tomar una vivienda. “No hay soluciones mágicas (en el mercado de vivienda), un solo mecanismo no va resolver el problema de todos”, dijo el ministro de Vivienda Milton Von Hesse, quien añadió que para algunos la modalidad más importante para acceso a vivienda seguirá siendo el crédito hipotecario, pero lo importante es que ahora hay otras opciones que se adaptan a personas de distinto perfil y tipos de ingreso.
Milton Von Hesse precisó que en la capitalización inmobiliaria el porcentaje de la cuota mensual que irá a la cuenta individual del cliente no será fijado por el reglamento, sino que lo establecerán las entidades financieras de acuerdo a la oferta y demanda, y a la evaluación de cada caso.
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Además el objetivo es que este fondo individual sirva por completo para cubrir el valor de la vivienda y no solo una parte. Así se establecerá al inicio en el contrato de capitalización inmobiliario. Pero si en algún momento el cliente prefiere retirarse del sistema podrá llevarse lo que corresponde a su cuenta personal y usarlo para lo que quiera.
El plazo de pago en este mecanismo podría ser mayor que el de un crédito hipotecario tradicional, al contener la cuota mensual tanto el pago del alquiler como el monto que va a la cuenta individual. Sin embargo Von Hesse dijo que determinar ese plazo dependerá de los ingresos y la capacidad de pago del cliente.
Tanto la capitalización inmobiliaria como el leasing y el alquiler-venta serán flexibles para que el cliente pueda saltar de un mecanismo a otro o a un crédito hipotecario cuando lo crea conveniente.
El reglamento de la capitalización inmobiliaria podría estar listo a fines de octubre. Von Hesse mencionó que las entidades financieras han mostrado interés por implementarlo, aunque la velocidad con que lo hagan dependerá de sus procesos internos.
