Haydee Cáceres es la protagonista de la galardonada "El corazón de la luna". Filmada en 2018, la cinta le da el primer protagónico a la actriz en más de 50 años de carrera. (Foto: Morfi Jiménez)
Haydee Cáceres es la protagonista de la galardonada "El corazón de la luna". Filmada en 2018, la cinta le da el primer protagónico a la actriz en más de 50 años de carrera. (Foto: Morfi Jiménez)
Diana Mery Quiroz Galvan

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Que una cinta peruana sin diálogos haya obtenido el premio a la Mejor Película en el prestigioso Sci-Fi-London Film Festival, dedicado al cine fantástico y de ciencia ficción, ha causado grata sorpresa. Casi tanta como la historia que cuenta la galardonada “En el corazón de la luna”, de . La idea que terminó convirtiéndose en el guion del largometraje nació como una película corta hace más de 10 años en el asiento trasero de un taxi. Mientras el director de “Bala perdida” volvía a casa luego de un arduo día de trabajo vio que una hormiga viajaba su lado. “Me puse a pensar en el recorrido de esta hormiga, que sin querer estaba dando vueltas por Lima, totalmente alejada de su colonia y cuyo futuro era morir perdida en una gran ciudad”. El símil con el destino de muchos seres humanos no se hizo esperar y las primeras líneas empezaron a ser escritas: una anciana solitaria y marginada por la sociedad encuentra una hormiga y se la lleva a casa para convertirla en su compañera. Tras mostrar la terrible realidad de la protagonista, el argumento da un giro inesperado cuando llega a la vida de M un “ángel mecánico” que intenta salvarla de la desolación. Aun asombrado, Salvini -quien ya tiene experiencia en el género fantástico desde la filmación de sus primeros cortometrajes- detalla pormenores de la película que se ha convertido en el primer largometraje producido íntegramente por una universidad peruana y que espera estrenar el próximo año en Lima.

¿Por qué elegiste a una mujer de la tercera edad como protagonista?

Porque me parecía un poco extremo verla como cargadora en un mercado. Pero es una cuestión más alegórica que neorrealista. Dentro de esta historia hay una buena dosis de realismo, sí, pero no llega a ser una denuncia. Simplemente cuenta de manera muy particular lo que sucede a ciertas personas, sin importar el género.

Es difícil desmarcarse completamente de la realidad en la actual coyuntura.

Sucede que en los últimos años ha habido una especie de bonanza, sobre todo en Lima, que debería alcanzar a todos, pero no ha sido así. Hay un amplia mayoría que no ha sido tocada por el auge, como esta señora que es incluso la cola de todos aquellos que esperan una oportunidad. Esta mujer es invisible al resto de la sociedad. Hay todo un parangón con la hormiga. Cuando vemos una seguimos caminando o simplemente la aplastamos.

Aldo Salvini y Haydee Cáceres coinciden en decir que el premio en Gran Bretaña fue una sorpresa. Ambos cuentan detalles de la filmación de "El corazón de la luna".
Aldo Salvini y Haydee Cáceres coinciden en decir que el premio en Gran Bretaña fue una sorpresa. Ambos cuentan detalles de la filmación de "El corazón de la luna".

Si hacer cine en el Perú ya es difícil, incursionar en un género que precisa de la tecnología, como en este caso, debe resultar un esfuerzo mucho mayor.

Sí, en general en industrias como las peruanas que son incipientes es bien complicado, demoras mucho en hacer una película. Mira, yo empecé a escribirla entre el 2008 y 2010, estamos en el 2021, han pasado muchos años. Esto le pasa a la gran mayoría de cineastas. Hay que encontrar a las personas adecuadas para que te la produzcan o recurrir a financistas no solo privados sino también del estado.

Precisamente “El corazón de la luna” fue premiada con los estímulos económicos del Ministerio de Cultura.

Esta película ganó en el 2020 la Dafo, pero para lo que es posproducción. Por eso había que saber qué es lo que se puede hacer y qué no. Porque no tenemos ni el dinero ni la infraestructura para hacer películas complejas a nivel de lo que es tecnología, por ejemplo. Tuvimos la suerte de hacer el robot que imagina la protagonista en la Universidad de Lima. Allí cuentan con máquinas de impresión 3D, que creo son las mejores del país. Los especialistas pudieron hacer todas las partes del robot, sobre todo el casco en estas impresoras. Imagínate si no contábamos con esa ayuda. Hubiésemos pagado un precio muy alto. Y así si vamos sumando, una película requiere de un buen capital para hacerla por más que uno diga que será de bajo presupuesto.

¿Crees que en el Perú hay mercado para ver y apreciar este tipo de propuestas?

Soy consciente de lo que hemos hecho. Sé que no puedo pensar que una película hecha sin diálogos pueda llevar a una masa superlativa de espectadores, lo cual sería fantástico. Por eso creo que esta cinta debe hacer un recorrido por festivales, porque al tener algún premio o mención internacional hará que la gente se interese por verla. Ahora estamos esperando que pase por todo este circuito de festivales para estrenarla en Perú cuando haya una reactivación mayor del cine.

Esta falta de diálogo en la cinta podría tomarse como un guiño a la incomunicación interpersonal que sufrimos.

No lo había pensado así, pero es cierto. En realidad no quería diálogo para poderme basarme mucho más en la parte audiovisual. En general la mujer de la película no se comunica con nadie. En uno de los festivales por donde pasó la película se comentó que a la protagonista se le veía como si fuera muda. Pero para mí no es así, está esa incomunicación que mencionas y lo que yo quería hacer. Esto es lo que me gusta del arte, que le permite tener lecturas diferentes a cada persona. En el cine en particular cada uno puede descubrir su propia visión de lo que está viendo.

Una de las locaciones de la cinta es el cementerio Presbítero Maestro, ¿qué otras se usaron?

Utilizamos una calle que está frente a Plaza Norte, Independencia, que está llena de hoteles chiquititos, con luces neón, medio asiática. Nosotros pusimos los transeúntes y las fritangas que se venden. Mi idea era mostrar una Lima no tan conocida, para darle una connotación más universal. Esta película tiene colores fuertes, saturados. Muestra a Lima de noche, que no es una ciudad de luces blancas o azules como otras sino que es naranja. El color medio azulado y plomo, tiene que ver con el estado de ánimo de la mujer. Por otro lado, el exterior de la casa de la mujer se hizo en una fábrica del Rímac. El sótano en una mansión antigua de la Universidad de Lima que fue convertida en la casa abandonada donde vive la protagonista, a la que llamo M en el guion.

¿Cuál es tu próximo proyecto cinematográfico?

Estoy trabajando en el largometraje “Los famosos inmorales” con Tondero. Es una comedia negra de corte fantástico también, un largometraje con bastante diálogo. Yo la considero como una pesadilla cómica, pero aún le estoy dando los últimos toques al guion y esperamos grabar el próximo año.

Cáceres interpreta a una anciana que se gana la vida como cargadora, pero vive en soledad. Su única compañera es una hormiga hasta que un robot aparece en su vida para rescatarla. (Foto: Morfi Jiménez)
Cáceres interpreta a una anciana que se gana la vida como cargadora, pero vive en soledad. Su única compañera es una hormiga hasta que un robot aparece en su vida para rescatarla. (Foto: Morfi Jiménez)

La protagonista

Con más de 50 años en la actuación, tuvo la difícil misión de ponerse en la piel de M. Aquí cuenta su experiencia en el primer protagónico de su carrera y en el cine fantástico.

¿Le sorprendió la noticia del premio en Londres?

Mucho, la verdad. Esta película la filmamos hace como cuatro años y se ha convertido en una satisfacción muy grande. “El corazón de la Luna” es muy interesante, está llena de simbolismos. Aldo Salvini me convocó y acepté casi a ciegas porque es un capazo. Leí el guion y me pareció extraordinario, pero lo primero que me llamó la atención fue que no hubiera diálogos. Solo había sonidos guturales y acciones físicas.

¿Fue un reto interpretar a un personaje con esas características?

Ha sido muy difícil, un reto para toda actriz. M es un símbolo porque de alguna forma resulta ser una crítica al sistema, a ese que no deja espacio a la superación de muchos.

¿Cómo definiría a M?

Es un personaje lleno de vivencias, recuerdos, frustraciones, abandono, desesperanza y que vive en medio de mucha indiferencia. Por eso se refugia en una hormiguita y la convierte en su compañera. Esta mujer debe sobrevivir en un medio hostil donde reina la marginación, el egoísmo, la indiferencia como ya sabemos. Pero ha sido un trabajo muy enriquecedor con una carga de emociones y sentimientos que no necesita de la palabra. Sin hablar, ella muestra todo su mundo.

¿Diría que es el papel más difícil que le ha tocado interpretar?

En cuanto al estilo, sí. Nunca había incursionado en el género fantástico, pero ha sido enriquecedor. Siento que M me ha exigido mucho y eso me gusta. Interpretarlo ha sido un regalo. Para mí fue como entrar a un mundo nuevo. Fui a filmar al cementerio. A pesar de que le tengo fobia, me llené de valor para hacerlo. Tenía que bajar por una escalera a un mausoleo donde había de todo. Fue muy intenso y al mismo tiempo hermoso.

E l fantástico mundo de Salvini

Desde su primer corto hasta la actualidad, el director peruano ha destacado por su particular modo de ver el mundo y contar historias. Como él mismo dice “lo fantástico lo ha acompañado siempre”. En “El corazón de la luna” ha quedado demostrada esta fascinación por dejar volar la imaginación, pero sin perder dejar de lado una mirada tan realista que muchas veces golpea. Repasamos brevemente algunos de sus primeros y celebrados cortometrajes.

  1. El gran viaje del capitán Neptuno” (1990). En 15 minutos narra las peripecias de dos hombres que deciden rescatar el Monitor Huáscar, en poder de Chile desde la guerra del Pacífico en 1879.
  2. “Carta del apóstol San Juaneco a la ciudad del mal” (1992). El convicto Tufo ha escapado de prisión y cae en manos de San Juaneco, un vagabundo que cree haber sido enviado por Dios para fundar Ciudad Esperanza y desaparecer a la Ciudad del Mal, Lima.
  3. “Kentishani y Chaavaja” (1996). Cortometraje documental que se adentra en la vida de dos niños del pueblo Ashaninka que han sobrevivido a la destrucción de su comunidad por el enfrentamiento con Sendero Luminoso y quienes se refugian en la naturaleza amazónica para sanar.
  4. “Los milagros inútiles de Demeryat” (1997). Tras perder a su familia, Evaristo deambula por las calles buscando a Dios para vengarse de él. Un buen día se tropieza con una vieja tetera, de la cual emerge Demeryat, un anciano genio que estuvo encerrado más de tres mil años.

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