La Policía Federal argentina desbarató una banda acusada de comercializar drogas en un 'rave' y detuvo a los traficantes, que incluso usaban veneno de ranas para sus eventuales clientes. Según reporta La Nación, hubo unos nueve detenidos por tráfico de drogas en diversos allanamientos relacionados con el caso de fiestas 'rave' organizadas en la zona bonaerense de General Rodríguez. El medio cita a una “fuente cercana al expediente”, que describe las fiestas que duraban unas 24 horas y en las que se utilizaban hongos y sapos como drogas para los asistentes. Estas se promocionaban en Facebook con diversos nombres pero una característica en común: se les agregaba el prefijo Psy. #NarcotráficoCeroEstamos alerta a las nuevas realidades. Desarticulamos una banda completa en #OperaciónKambo pic.twitter.com/WEXnFWlHjh— Ministerio Seguridad (@MinSeg) 9 de mayo de 2016 La investigación determinó que una de las drogas utilizadas era un habitual tratamiento al que se someten poblaciones originarias del Amazonas. Este, denominado kambó, consiste en frotar una variedad de rana (phyllomedusas bicolor) sobre la piel de las personas. El sudor de este animal en particular produce efectos alucinógenos bastante fuertes. La misma fuente indica que el kambó “provoca la sensación de abandonar o trascender el tiempo”, así como la sensación de que “los objetos han perdido toda forma y se están disolviendo en un juego de vibraciones es característico”. El kambó se usa, fuera del contexto de las drogas, por la comunidad étnica de Katukina formada por cerca de 500 miembros en el Amazonas brasileño. Esta comunidad ve el kambó no como una droga, sino como una medicina que permite al usuario tratar diversas enfermedades y adicciones. Incluso se dice que varias farmacéuticas tratan de comercializarla. Otra de las drogas utilizadas en esas fiestas eran hongos alucinógenos de la variedad mongui, que cuenta como ingrediente activo a la psilocibina. Según el reporte esto provoca experiencias “sicóticas” y provoca sensaciones “cercanas a la muerte”. “Se organizaban fiestas que duraban dos días, sábado y domingo. En estas fiestas se consumían todo tipo de alucinógenos, marihuana, éxtasis y otros tipos de drogas”, explicó la ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich.