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“Demon Slayer” vuelve a la sala de cines con la película anime más taquillera de la historia: “El tren infinito”
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El fenómeno de “Demon Slayer” sigue expandiéndose y demostrando que el anime tiene un lugar privilegiado en la pantalla grande. Este jueves 21 de agosto llega nuevamente a las salas de cine de Perú “Demon Slayer: El tren infinito”, la exitosa película que marcó un antes y un después en la taquilla mundial del anime. Más que un simple reestreno, se trata de una oportunidad única para volver a experimentar en pantalla gigante una de las historias más intensas y emocionantes que ha dado la animación japonesa en los últimos años.
En Saltar Intro de El Comercio te contamos lo que hace especial a esta cinta, su importancia dentro de la saga, y por qué sigue emocionando a miles de fanáticos en cada proyección.
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Un fenómeno cultural sin precedentes
Cuando “El tren infinito” se estrenó originalmente en 2020, nadie esperaba que alcanzara semejante impacto. La película no solo rompió récords de taquilla en Japón, superando a clásicos como “El viaje de Chihiro” de Studio Ghibli, sino que también conquistó mercados internacionales, incluyendo Latinoamérica.
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Su éxito no fue casualidad: llegó en un momento en el que la serie “Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba” se había ganado un público fiel gracias a su primera temporada, y la película fue concebida como una continuación directa de la historia, algo poco habitual en la industria. Esa continuidad convirtió la experiencia en imprescindible para los seguidores que querían ver la evolución de Tanjiro, Nezuko, Zenitsu e Inosuke.

El reestreno en Perú es un recordatorio del fenómeno que generó y una invitación a vivir nuevamente esa mezcla de acción, emoción y lágrimas en un viaje en tren que se convierte en escenario de una de las batallas más memorables del anime.
Una trama que no da respiro
La historia arranca inmediatamente después de los sucesos de la primera temporada de la serie. Tanjiro y sus amigos suben al Tren Infinito para investigar la desaparición de varios pasajeros y cazadores de demonios. Allí conocen a Kyojuro Rengoku, el Pilar de la Llama, uno de los espadachines más poderosos de la organización.
Lo que parece un simple viaje pronto se convierte en una lucha de vida o muerte cuando se revela la presencia de un demonio que controla los sueños de las personas, atrapándolos en realidades donde enfrentan sus deseos y traumas más profundos. Tanjiro se ve obligado a tomar decisiones difíciles para proteger a quienes ama y mantenerse fiel a la promesa de vengar a su familia.
La trama escala hasta un clímax impactante con la aparición de un enemigo de alto rango, que pone a prueba no solo las habilidades de los protagonistas, sino también sus convicciones más íntimas. Es una historia que combina acción frenética con un trasfondo emocional devastador.
El corazón de la película: Rengoku
Uno de los grandes aciertos de “El tren infinito” es la forma en que desarrolla a Kyojuro Rengoku. Aunque es un personaje que aparece por primera vez en la película, logra ganarse el corazón del público en apenas un par de escenas. Su energía, optimismo y sentido de la justicia lo convierten en un héroe inolvidable.
Rengoku no es solo un guerrero poderoso, sino un modelo de inspiración para Tanjiro y sus compañeros. Su determinación de proteger a los inocentes a toda costa resuena con fuerza y deja una huella imborrable en la historia. El desenlace de su participación en el filme es, sin duda, uno de los momentos más emotivos del anime contemporáneo, capaz de arrancar lágrimas incluso en los espectadores más resistentes.
El reestreno es una oportunidad perfecta para revivir en pantalla grande la grandeza de este personaje y recordar por qué se convirtió en uno de los más queridos de la saga.
Una animación que deslumbra
El estudio Ufotable se consolidó como referente en la animación gracias al trabajo realizado en esta película. Cada secuencia está cuidada al detalle, con una fluidez visual que supera los estándares habituales del anime televisivo.

Las batallas son un despliegue de creatividad y técnica: desde las escenas de combate con efectos de fuego y agua, hasta los movimientos imposibles de los demonios. La calidad de la animación no solo es un espectáculo visual, sino que también refuerza la intensidad emocional de cada momento.
Ver “El tren infinito” en pantalla grande permite apreciar aún más esos detalles, desde los colores vibrantes hasta la expresividad de los personajes. Es cine de animación que se disfruta con todos los sentidos.
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La música como motor de emociones
La banda sonora de la película es otro de sus grandes pilares. La compositora Yuki Kajiura, en colaboración con Go Shiina, ofrece un acompañamiento sonoro que eleva cada escena, alternando entre melodías melancólicas y piezas épicas que potencian las batallas.
El tema principal ‘Homura’, interpretado por LiSA, se ha convertido en un himno para los fanáticos. Su combinación de fuerza y sensibilidad captura perfectamente el espíritu de la película: la lucha incansable por la vida, incluso frente a la tragedia.
En el reestreno, con el sonido envolvente de las salas de cine, la música promete retumbar con más fuerza que nunca y conectar emocionalmente con la audiencia.
Un puente entre la primera y segunda temporada
Más allá de ser una experiencia cinematográfica, “El tren infinito” cumple una función narrativa esencial: es el enlace directo entre la primera temporada de “Demon Slayer” y la segunda. Ignorar la película significaría perder un capítulo clave en el desarrollo de la historia y en la evolución de los personajes.
Para los que siguen el anime, volver a verla en cines es una forma de refrescar la memoria y prepararse para revivir la intensidad que esta saga ofrece. Y para los nuevos espectadores, puede ser la puerta de entrada a un universo rico en mitología, emociones y combates espectaculares.

Conclusión: un viaje doloroso que vale la pena repetir
El reestreno de “Demon Slayer: El tren infinito” no es simplemente una repetición en cartelera, sino un evento que celebra el impacto cultural del anime y la pasión de sus seguidores. Esta película no solo se recuerda por sus escenas de acción, sino por la fuerza emocional que transmite y por los personajes que dejan huella en el corazón de los espectadores.
Volver a verla en pantalla grande es reencontrarse con la épica de Tanjiro y sus amigos, emocionarse con la valentía de Rengoku y recordar que el anime, cuando se hace con tanto cuidado y corazón, es capaz de conmover y sorprender como pocas formas de arte.
Sin importar si ya la viste o si será tu primera vez, “El tren infinito” es un viaje que vale la pena repetir y más todavía si estamos a puertas de la parte final, “El castillo infinito” que se estrena este 11 de septiembre.









