Lee la columna de Lorena Salmón. (Ilustración: Kelly Villarreal / Somos)
Lee la columna de Lorena Salmón. (Ilustración: Kelly Villarreal / Somos)
Por Lorena Salmón

Hace algunas semanas me llamaron para ser parte de un proyecto en camino. La idea era que generara contenido para este y, una vez listo el producto, recibiría una comisión por su venta. La rapidez con la que querían que genere el contenido –había que hacerlo ya, sin haber siquiera firmado un contrato– me incomodó y les mencioné a los encargados que no seguiría trabajando en el proyecto sin haber recibido los términos de este.