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Para "Varado" Norma Martínez ha creado un personaje que le habla a la gente más allá de la pandemia, que invita a mirarse al espejo y –parafraseando a Luis Eduardo Aute– “quitarse el vestido, las flores y las trampas” para enfrentarnos a aquello de lo que tratamos de huir: nosotros mismos. (Foto: Elías Alfageme)

Para "Varado" Norma Martínez ha creado un personaje que le habla a la gente más allá de la pandemia, que invita a mirarse al espejo y –parafraseando a Luis Eduardo Aute– “quitarse el vestido, las flores y las trampas” para enfrentarnos a aquello de lo que tratamos de huir: nosotros mismos. (Foto: Elías Alfageme)

Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Para "Varado" Norma Martínez ha creado un personaje que le habla a la gente más allá de la pandemia, que invita a mirarse al espejo y –parafraseando a Luis Eduardo Aute– “quitarse el vestido, las flores y las trampas” para enfrentarnos a aquello de lo que tratamos de huir: nosotros mismos. (Foto: Elías Alfageme)
Para "Varado" Norma Martínez ha creado un personaje que le habla a la gente más allá de la pandemia, que invita a mirarse al espejo y –parafraseando a Luis Eduardo Aute– “quitarse el vestido, las flores y las trampas” para enfrentarnos a aquello de lo que tratamos de huir: nosotros mismos. (Foto: Elías Alfageme)
Por Katherine Subirana Abanto

“Meses antes de que llegara la pandemia yo ya estaba varado”. El personaje que lanza esta potente afirmación tiene un tono irónico que no esconde cinismo, sino resignación; su historia llega a nosotros a través de una pantalla en blanco y negro; y su monólogo, que gira alrededor del estancamiento del alma, adquiere un poder aún mayor cuando suena en la voz de Norma Martínez.