Miércoles, 21 de marzo de 2007
Municipalidades estuvieron en falta




La Ley 28820, que modifica el Código Penal, señala que quien genera una situación de peligro común que entorpezca el normal funcionamiento de los servicios públicos de transporte, comunicación, electricidad, transmisión de agua y otros puede ser sancionado con una pena privativa de la libertad no menor de cuatro ni mayor de seis años de cárcel.

Sedapal no solo ha detectado conexiones que involucran a un usuario, sino incluso municipalidades que riegan sus parques con agua potable sustraída, aun cuando estas cobran a los vecinos por el mantenimiento de las áreas verdes.

El año pasado, la empresa detectó 118 conexiones clandestinas que eran de responsabilidad de las municipalidades, principalmente del cono norte y el Callao.

Solo en Los Olivos se halló 165 instalaciones clandestinas, lo que hizo de este distrito uno de los lugares donde roban más el recurso hídrico .

Sedapal detectó y clausuró una conexión clandestina de agua ubicada en una tubería matriz en La Perla. Asimismo, un camión-cisterna de la municipalidad consumió en forma irregular 28.800 m3 de agua potable en un año para el riego de áreas verdes, lo que generó a la empresa una pérdida aproximada de S/.100.800.





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