Muchos piensan que cuando existe una dolencia, las medicinas se pueden tomar de una manera continua. Estas deben ser tomadas solo en casos muy necesarios.
Muchos piensan que cuando existe una dolencia, las medicinas se pueden tomar de una manera continua. Estas deben ser tomadas solo en casos muy necesarios.
Por Jean-Paul Osores Bianchi

Son numerosos los pacientes que veo en la consulta que logran dejar de tomar medicinas convencionales para distintos problemas. Los dolores de cabeza, manejados con analgésicos como el acetaminofén, hasta drogas más potentes derivadas de opioides; los problemas dolorosos del aparato locomotor, en donde los antiinflamatorios son consumidos dos o tres veces al día; los trastornos del estado de ánimo con inhibidores de la recaptación de la serotonina, también tomados en forma diaria durante meses, son además causantes de gastritis, por ejemplo, con lesión de la mucosa gástrica.