A lo largo de las últimas décadas, es el Museo de Arte de Lima la institución que con mayor impulso ha intentado llenar ese vacío, traduciendo y acercando los estudios más recientes al público visitante de sus grandes exposiciones dedicadas a las culturas prehispánicas.
Tras los Nazca, los Moche o los Chancay, llega el turno de los Incas, exposición que compromete notables investigadores del Tahuantinsuyo desde la arqueología, la historia, el arte y la lingüística. Como señala la arqueóloga Cecilia Pardo, principal responsable de la muestra y actual curadora del departamento de África, Oceanía y las Américas del British Museum, desde las primeras conversaciones para diseñar la curaduría del proyecto se tenía claro que más que respuestas, “Los Incas: más allá de un imperio” debía ofrecer renovadas preguntas para generar el debate.
“En realidad, cuando uno está fuera del Perú y compara los avances mundiales en la investigación arqueológica, te das cuenta que en nuestro país estamos en nada. Se ha excavado el 10% de los sitios prehispánicos, y falta muchísimo por descubrir. Hay varias preconceptos y mitos que aún no han sido totalmente develados ni respondidos”, afirma Pardo.
En ese sentido, en una conversación telefónica que ubica a la arqueóloga en su oficina londinense, intentamos precisar cuáles son estos mitos urdidos sobre el incario. Para la curadora, estos prejuicios se extienden especialmente en tres momentos históricos: los orígenes, los periodos de invasión española y su inmediata resistencia, así como en la misma concepción y desarrollo del Tahuantinsuyo.
"“En realidad, cuando uno está fuera del Perú y compara los avances mundiales en la investigación arqueológica, te das cuenta que en nuestro país estamos en nada"
Cecilia Pardo, investigadora especialista en el imperio incaico.
Se trata de todo un reto, por cierto, pues más allá de los grandes testimonios arquitectónicos, gran parte del patrimonio material inca no se encuentra ya en el Perú: o fue destruido, o se encuentra en los museos de Europa. “El equipo curatorial ha hecho un trabajo fantástico para recuperar piezas en museos locales que nunca habían sido expuestas”, explica Pardo.
Queros, uncus, pacchas, conopas de piedra, piezas de plata, urpus y pinturas cuzqueñas: a partir de estos objetos fluye una historia que nos habla de los incas desde una nueva perspectiva. Una visión que, más allá de conocidos quiebres históricos, se refleja con detalle en nuestro urgente presente.
Siete datos de los incas que, tal vez, no sabías
[Ilustrados con piezas de la exposición]
1

Más “cuzcos” que “incas”.
Una cuestión de lenguaje
Entre los siglos XII y XIV, diferentes grupos habitaban el valle del Cuzco, como los ayarmacas, los antas y los cuzcos, mas tarde conocidos como “incas”. César Itier, lingüista francés, señala que el término inca está relacionado a la persona de género masculino dedicada a fines militares. La imagen que tenemos de los incas es una construcción colonial, especialmente representada por las crónicas ilustradas de Huamán Poma y Martín de Murúa.
2

El Imperio no desaparece tras la captura del Inca
El factor Atahualpa
Como nos recuerda el curador Julio Rucabado, tras la derrota en Cajamarca de Atahualpa en 1532 y su ejecución un año después, corrieron cuarenta años de resistencia en Vilcabamba, liderada consecutivamente por Manco Inca, Sairi Túpac, Titu Cusi Yupanqui y Túpac Amaru I. “Son tiempos de caos y de una transición que en ningún colegio se enseña. La famosa resistencia en Vilcabamba es un tema que la muestra pone énfasis”, explica la curadora Cecilia Pardo.
3

La sucesión de los incas
Una invención occidental
Para la curadora Cecilia Pardo, la sucesión de incas que muestra desde la pintura colonial hasta las tradicionales láminas escolares no son más que reinvenciones que forman parte de la estrategia política de la corona española para legitimar el nuevo orden político. En este proceso, los incas se convirtieron en reyes del Perú, lo que permitía que sus dominios pasaran de forma legítima al poder de la metrópoli.
4

El Tahuantinsuyo no fue un territorio homogéneo
Todas las sangres
Aunque se piensa que las fronteras del Tahuantinsuyo tienen límites muy claros, lo cierto es que se trató de un territorio basado en constantes negociaciones y alianzas. “No puede pensarse su contorno como el del Perú actual. Estos límites fueron reconstruidos a partir de fuentes escritas y hallazgos arqueológicos. Recientemente se descubrió que el Qhapaq Ñan en Mendoza, Argentina, se extiende mucho más de lo que se conocía”, señala Julio Recabado.
5

El quechua no era la lengua madre de los incas
Muchas lenguas
En sus investigaciones, el lingüista Cesar Itier propone que el quechua es la lengua propia de los wari, originada en Ayacucho, y expandida luego por este imperio, incluyendo el Cusco, instalándose como lengua franca. Cada etnia, incluyendo los cuzcos, tenían su propia lengua particular.
6

Los fundadores no vinieron del lago Titicaca
Leyendas cuestionadas
Propuesto sobre la base de relatos míticos recogidos en la colonia, los orígenes del imperio Inca se concibieron como el resultado de migraciones de ancestros procedentes del altiplano. Sin embargo, las investigaciones arqueológicas dan cuenta de un largo proceso de desarrollo de poblaciones locales del mismo el valle del Cuzco.
7

Los españoles vencieron al imperio con ayuda
La traición
Se sabe que en Cajamarca no fueron solo un centenar de españoles los que emboscaron a Atahualpa. Junto a ellos, había un gran contingente de guerreros de los distintos grupos étnicos inconformes al inca, muchos de ellos prodecentes de la zona norte. Esa crisis política fue un caldo de cultivo que supieron aprovecharon los europeos.
Sepa más
La muestra, bajo la curaduría de Cecilia Pardo, Julio Rucabado y Ricardo Kusunoki, se presenta en las Salas 1, 2, 3 (primer piso) y Sala 29 (segundo piso) del MALI. Va hasta el 26 de noviembre.