Apuntes desde la cartelera

1)La cartelera comercial no brinda muchas novedades. Si uno quiere ir al cine, no queda más que soplarse lo bueno, lo malo y lo feo. Cuatro películas han sido las que, de cierta manera, han marcado la últimas semanas la cartelera limeña.
2) Comencemos por “Muerte en el funeral”, una película inglesa dirigida por un inglés de nacimiento pero afincando desde la niñez en Estados Unidos: Frank Oz. Aquí se anima a reírse de diversas situaciones que ocurren en un funeral. Riñas familiares, problemas maritales y secretos escondidos del occiso son los motivos de diversión de este filme que funciona cuando se concentra en el humor físico, el que tiene que ver con los movimientos y con los gestos de los personajes. La escena del viejo en el baño, por ejemplo, es un ejemplo de cómo crear comedia a partir del trabajo físico y de la reacción de los protagonistas ante ciertas situaciones. Pero cuando el humor se hace más verbal y depende de los secretos y confesiones entre los protagonistas, la cosa se vuelve un tanto más convencional, lo que no quita que algunos de los momentos del filme son muy graciosos.
3) Quizás la máxima decepción de la cartelera tenga que ver con “Los crímenes de Oxford”, la nueva película del español Álex de la Iglesia. Decepción porque este director sabe hacer mucho mejor las cosas, sobre todo cuando coge los elementos del género y los va forzando hasta límites que lindan con el absurdo, riéndose pero al mismo tiempo haciendo un homenaje a los mismos. Aquí tenía bastante para jugar con eso: la trama, que envuelve una serie de asesinatos que deben ser descifrados a partir de símbolos matemáticos, resultaba tan absurda que podía servirle a De la Iglesia para que haga uno de sus festivos filmes.
Pero resulta que el director se toma todo en serio, así que tenemos que soplarnos cerca de 110 minutos de explicaciones interminables sobre la lógica de los asesinatos; explicaciones que ilustran pero que nunca consiguen crear ni tensión ni intriga: De la Iglesia se olvidó de cómo crear climas y ambientes, por lo que todo resulta demasiado verboso e ilustrativo. Una pena.
4) Hablar de “La decisión más difícil” es complicado. Se trata de una película que parece irse hacia un lado pero que termina yéndose hacia otro mucho más oscuro. Lo que comienza como la dura historia sobre como una niña que ha sido genéticamente diseñada para donarle órganos y demás sustancias a su hermana que padece leucemia y que quiere tener control sobre su cuerpo termina siendo una serie de viñetas sobre el cáncer. Viñetas que vienen acompañadas de una música melosa y de ralentis, para que todo se vea más poético. No importa el desarrollar las situaciones o el crear personajes que no sean más que esquemas ilustrativos de una idea (el de Cameron Díaz es especialmente claro en ese aspecto): importa el generar la lágrima fácil a partir de elementos que tienen como misión subrayar el sentimiento, como si el espectador no fuera capaz de emocionarse sin que le estén diciendo en qué momento hacerlo. Molesta en “La decisión más difícil” que se tenga que recurrir a la manipulación más fácil para generar emociones que poco tienen de genuinas.
5) Dejamos para el final la sorpresa, una película que pasó bastante desapercibida a pesar de contar con un actor conocido como John Cusack: “Ella se fue”. La película nos cuenta la historia de un individuo cuya esposa muere peleando en Iraq, lo que hará que tenga que manejar la situación, puesto que tiene dos hijas pequeñas. Lo interesante del filme es el tono triste que el director James C. Strouse le va dando: su puesta en escena parece impregnada por el dolor que embarga al protagonista. De esta manera, cada uno de los actos de los personajes, por más feliz o cotidiano que pueda ser, aparece impregnado por la melancolía. Ayuda mucho la excelente música de Clint Eastwood como la mirada del director, que observa las situaciones del día al día pero con una mirada más bien distanciada, lo que va generando una cadencia triste. El dolor en “Ella se fue” nunca es explícito o declamado: convive con lo más íntimo y cotidiano de los personajes. Es ese intimismo que hace de la cinta algo estimable.
Y ustedes, ¿qué han visto?
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