Aventuras desde la tierra de los canguros, parte I
Después de tomar 3 diferentes vuelos y de aproximadamente un día de viaje, llegué a Australia. LAN tiene muy buenos aviones y muy buen servicio, aunque a la hora del almuerzo sirven como si los pasajeros fueran conejos: lechuga, tomate, apio, y demás cosas verdes. Pero muy rico. Los aeropuertos son excelentes y uno se ubica al toque porque todo está señalizado. Yo opté por seguir a todos los otros pasajeros con pinta de volar frecuentemente, aunque siempre miraba los carteles. Con respecto a mis maletas, tenía q recogerlas en Nueva Zelanda, pero no me dejaron sacarlas porque no tenía visa para entrar a ese país, así que después de ir a donde me mandaron, muy obedientemente, expliqué la situación como 5 veces. La gente ahí pronuncia el inglés de una forma alucinantemente inentendible. Finalmente logré que me entendieran y trasladaron mis maletas automáticamente.
Para mí, pasear por los aeropuertos es relajante y necesario porque en el avión uno pasa el mayor tiempo sentado. En el aeropuerto por lo menos uno puede caminar. Lo malo es que todo es carísimo. En Santiago los recuerdos estaban más caros que en Nueva Zelanda, pero todo era muy bonito.
En Nueva Zelanda todo era Kiwis (el ave nacional de ese país). Kiwis en todos los recuerdos, imanes, llaveros, polos, postales, monedas. kiwis con gorritos de navidad, sonrientes, tristes, kiwis y más kiwis. Ah y eso no es todo, aparte de los kiwis, lo que abunda en Nueva Zelanda son los asiáticos. Chinitos por aquí y por allá… estaban en todas partes. Hasta los que atendían en las tiendas eran jaladitos. Luego entendí que estos países prácticamente han sido invadidos por asiáticos.
En Australia ya no vi recuerdos porque tuve que ponerme a buscar mis maletas. Toda la gente es amable. Sonríen, saludan, te ayudan… algo a lo que uno no está acostumbrado. Claro que después a uno lo pasan por migraciones, rayos x, inspecciones y por los perros. Pero todo bien. Pase todos los controles, llegué a la sala del aeropuerto y ahí estaba mi servicio de recojo: un chico con un cartelito y mi nombre, finalmente bien escrito. Me ayudó con mi equipaje y, luego de seguir a una delegación de chinitos, encontramos el auto. Solo llegaba yo, así que tenía el auto para mí solita. La casa a la que me dirigía estaba a una hora, más o menos. El trayecto se parece mucho a un viaje a Chosica. La autopista está rodeada de los mismos arbolitos, del mismo cielo, el mismo aire y el mismo clima. Pero claro, hay diferencias. Aquí no hay capa de ozono, los autos son último modelo y el timón está a la derecha (por lo tanto todo el tráfico está al revés). Además no hay muchos carros, nadie toca el claxon, y todo está señalizado. Fuera de eso, es igual a Lima. ¡Ah!, excepto por otra cosa: no hay palomas. La vegetación es muy similar, pero todas las aves son diferentes. Hay cuervos y varias aves de colores paseando por todas partes. Ni una paloma ni pajarito conocido.
Otra cosa, ¡las hormigas son gigantes!. Las cucarachas son del tamaño de escarabajos y caminan lento. En vez de gallos, en la mañana cantan los patos. Hasta ahora las únicas arañas que he visto son las patudas que hay en Lima.
Bueno, regresando a mi llegada…. Hubo una confusión con mi ‘homestay’ y me llevaron a otra familia que esperaba a otra estudiante. Fue realmente divertido. Nadie sabía qué pasaba, pero al final me quedé con ellos porque así lo decidimos todos. La coordinadora arregló eso y no hubo problemas.
La familia está compuesta por los papas y 4 hijos (de 16, 15 y 2 niños pequeños) y siempre reciben estudiantes. Es una casa amplia y muy bonita. Todo es automático y hay una piscina atrás. Detrás de la piscina está el río y dentro del río…. ¡tiburones! Exacto, mi cuarto tiene vista a los tiburones, digo, al río. En realidad la vista es preciosa y aún no he visto a los tiburones. Es muy tranquilo.
Prometo seguir contándoles de mis aventuras en esta tierra.
Flor Vásquez Sotomayor, Australia
Tú también puedes ser parte de “Yo también me llamo Perú”. Todos los interesados en publicar una historia pueden enviar sus artículos y fotos al siguiente correo: mchuquipiondo@comercio.com.pe

:quality(75)/2.blogs.elcomercio.pe/service/img/saldetucasa/autor.jpg)