Escuchar
(2 min)
Para Christian Bendayán "El espíritu de “Selfie…” es el orgullo de ese ser ninguneado (de las comunidades indígenas o LGTBIQ) que de algún modo es mucho más libre, más auténtico y hasta se permite hacer cosas que el sistema censura", afirma.

Para Christian Bendayán "El espíritu de “Selfie…” es el orgullo de ese ser ninguneado (de las comunidades indígenas o LGTBIQ) que de algún modo es mucho más libre, más auténtico y hasta se permite hacer cosas que el sistema censura", afirma.

Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Para Christian Bendayán "El espíritu de “Selfie…” es el orgullo de ese ser ninguneado (de las comunidades indígenas o LGTBIQ) que de algún modo es mucho más libre, más auténtico y hasta se permite hacer cosas que el sistema censura", afirma.
Para Christian Bendayán "El espíritu de “Selfie…” es el orgullo de ese ser ninguneado (de las comunidades indígenas o LGTBIQ) que de algún modo es mucho más libre, más auténtico y hasta se permite hacer cosas que el sistema censura", afirma.
/ GIANCARLO SHIBAYAMA
Escuchar
(2 min)
Para Christian Bendayán "El espíritu de “Selfie…” es el orgullo de ese ser ninguneado (de las comunidades indígenas o LGTBIQ) que de algún modo es mucho más libre, más auténtico y hasta se permite hacer cosas que el sistema censura", afirma.

Para Christian Bendayán "El espíritu de “Selfie…” es el orgullo de ese ser ninguneado (de las comunidades indígenas o LGTBIQ) que de algún modo es mucho más libre, más auténtico y hasta se permite hacer cosas que el sistema censura", afirma.

Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Es su tercera individual en el extranjero durante los últimos cuatro años, pero la primera de estas que se presenta en una galería comercial. “Selfie/Nobody is my name” nace a partir de un personaje que aparece en “Indios antropófagos”, obra que dio nombre a la muestra que representó al Perú en la Bienal de Venecia (2019). Allí, en medio de la retahíla de mujeres trans, aparece una tomándose coquetamente un selfie. Cuenta Christian Bendayán que lo que buscaba era que sean sus propios personajes quienes se hicieran las fotos como “una autorepresentación del orgullo que estos sienten”. Esta visión, dice, es la carta de presentación con la que intenta entrar a un espacio artístico tan importante como Nueva York. La exposición, como toda su obra, retrata a la población amazónica y tiene que ver con los deseos, las luchas y la búsqueda de identidad. Pero ni los indígenas ni los trans aparecen como victimas sino en situaciones gozosas, conservando siempre la fortaleza que les ha permitido sobrevivir y, en los últimos tiempos, obtener un lugar en la sociedad contemporánea.