Mueran Humanos: el amor por computadora se reúne en Lima
Mueran Humanos: el amor por computadora se reúne en Lima

La niña de pelo rojo estaba leyendo "Alicia en el país de las maravillas" cuando fue aspirada por sus páginas. A velocidad de vértigo. En otro barrio él escuchaba la lavadora automática. Ponía los caset vírgenes a todo volumen para ‘opacar’ el resto de ruidos. Se conocerían 20 años después escuchando turbinas de avión. Ahora vuelan por el mundo lanzando sonidos crudos, sicodélicos, esquizoides. Un temblor de sangre que se eleva sin antecedentes reconocibles. Un extrañísimo acto y avant-garde cuasi inédito en el arte industrial. Burguess y Nochteff componen música a partir de su amor a primera vista en el aeropuerto de Barcelona. Estética sublime de letras sombrías que terminó por dispararlos a Berlín, la usina nuclear donde viven.

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CARNE SINTÉTICA
En un universo fagocitado por extraordinarios sistemas de samplers y bajo-sintetizador no es fácil distinguir la paja del trigo. Pero si tu música es puntiaguda, sinuosa, de pulsaciones flexibles y el mismísimo Jochen Arbeit –manipulador de taladros en el célebre colectivo dadaísta Einstürzende Neubauten– toca contigo, se entiende por qué un sonido tan retorcido palpita con tanta energía sexual. Por qué este synthpunk, que chorrea gótico de cada orificio, te hace doler al tiempo que te enamora.

Tomás: Ocurre que nuestro sintetizador está más cerca de la naturaleza, evoca mejor los sonidos orgánicos. Es un atajo hacia la manipulación del ritmo cardíaco. Es una máquina del tiempo hacia el origen, donde está el mito. Novalis dice que el mito es el lugar donde todo existe simultáneamente: todo el pasado y todo el futuro.

¿Son la música concreta de la era industrial? 
Carmen: Sí, por la forma de tratar el sonido: se puede tocar. Hacer una escultura con los sonidos de un tren, es un disparate maravilloso.
Tomás: Altera directamente el sistema nervioso. Y obviamente lo nuestro no es académico, jamás pisamos una universidad. Nuestros temas son destilaciones de destilaciones, síntesis que generamos con una puertita abierta al caos. 

¿Dónde rastrear vuestros orígenes?
Carmen: En lo deforme. En clásicos como Silver Apples, The Fall, Suicide, Nico, Laurie Anderson, Velvet Underground, Throbbing Gristle, Coil, Public Image…
Tomás: En Psychic TV, una influencia conceptual directa al principio. 

Me los imagino leyendo a Bataille, a Houellebecq, mirando “Auch Zwerge haben klein angefangen” de Herzog y haciéndose fotos a lo Nobuyoshi Araki. 
Carmen: No te equivocas, es bastante así.
Tomás: Houllebecq no me gusta, para nihilistas prefiero a Thomas Ligotti. De Bataille me interesa la equivalencia entre éxtasis erótico y éxtasis místico. Amo esa película de Herzog, también Darío Argento, Kenneth Anger, Maya Deren, Luis Buñuel, Ripstein, The Wicker Man, Picnic en las Rocas Colgantes, The Warriors.

¿Y vuestra relación con el Perú? Es la segunda vez que vienen… 
Carmen: No me esperaba que Lima fuera tan hermosa. Con ese mar rodeando la ciudad. Me quedé alucinada con la performance de Pauchi Sasaki, Cocaína, Voz Propia, Varsovia, Orquídea.
Tomás: Los Saicos, el rock subterráneo, Jardín, Moldes, Ale Hop. 

¿Harán un show performático?
Carmen: Somos histriónicos por naturaleza, pero no planeamos nada aparte de tocar nuestras canciones.
Tomás: Vamos a grabar un nuevo disco muy pronto y decidimos tocar todos los temas nuevos en esta gira, así que va a ser algo nuevo.

MÁS INFORMACIÓN

Lugar: Nébula Club.

Dirección: Gonzáles Prada 194, Miraflores.

Día y hora: Viernes 24 de febrero, 9 p.m.

Entradas: Fuzzpass.

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