"Sweet Charity", un musical de romántico espíritu 'sixties'
"Sweet Charity", un musical de romántico espíritu 'sixties'
Redacción EC

ENRIQUE PLANAS

Charity no es una muchachita. Tiene poco más de 40 años, trabaja como dama de compañía en el burdel Fandango, en la  Nueva York de la década del sesenta. Allí la acompañan otras bailarinas que, a menudo, salen en su auxilio para rescatarla de sus males de amor, ofreciéndole cínicos consejos sobre el amor. Fuera del Fandango, la ingenuidad de Charity atrae a oportunistas, vagabundos, incluso novios siempre aprovechados. Pero ella, romántica empedernida, persiste en su búsqueda del amor.

Protagonizada por Denisse Dibós y dirigida por Mateo Chiarella, “Sweet Charity”, comedia musical que se estrena  el jueves en el Teatro Municipal, nos lleva a los años de la psicodelia y los ritmos a gogó. Se trata de una de las obras más representativas de Robert Louis ‘Bob’ Fosse, notable cineasta y coreógrafo que la llevó a Broadway en 1966 y a las salas de cine tres años después.

Para Denisse Dibós, la poderosa marca de Bob Fosse puede apreciarse en este montaje no solo en las coreografías.

“Fosse es símbolo de sensualidad” –afirma–. “Es una sensualidad particular. Todos los movimientos de sus coreografías tenían que ver con su persona. Fosse tenía impedimentos físicos en la cadera, era un fumador empedernido y tenía problemas de calvicie. Y ello, en lugar de ser un obstáculo para él, lo utilizó para su trabajo”, explica.

Por eso, describe Dibós, en las coreografías de Fosse hay tantos sombreros, pues con ellos se cubría su incipiente calvicie. Asimismo, la posición de los dedos de los bailarines simula el acto de llevar un cigarrillo.

Y sus movimientos extraños, donde el bailarín tuerce su cuerpo, tiene que ver con su propia limitación en la cadera. “Así supo plasmar un estilo particular. Y sobre él dibujó toda la sensualidad femenina”, reflexiona.

Para Dibós, otra razón para sentirse feliz con este debut local tiene que ver con la inteligencia aplicada a la danza de un coreógrafo como Fosse, autor además de montajes como “Cabaret” o “Chicago”. “Sus bailes no son añadidos dentro de una historia, sino que resulta orgánica con esta. En un musical, el actor empieza a cantar cuando no le alcanzan los diálogos para expresarse. Y empieza a bailar cuando la canción no alcanza para compartir el sentimiento, cuando la emoción se desborda”, explica Dibós.

Para la protagonista de este espectáculo, llevar una nueva obra de Fosse a escena es un nuevo intento por alcanzar la genialidad del maestro. “Desde Preludio intentamos llegar a esa maestría de los creadores del género musical, los estadounidenses y los británicos. Todavía nos cuesta, porque es un género que no nos pertenece. Pero siento que a lo largo de estos 17 años de trabajo hemos hecho un gran avance”, añade.

EL DATO

"Sweet Charity" inicia su temporada este 8 de mayo. Las entradas están a la venta en .

Contenido sugerido

Contenido GEC