(Foto: Reuters)
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Hace diez días, para todo era alegría. Tras una larguísima negociación que concluyó con un acuerdo con el Partido Nacional Vasco (PNV), el Congreso de España aprobaba finalmente su plan de Presupuesto para este año, le que le aseguraba al menos un año de gobernabilidad en medio de un altamente convulsionado escenario político en el país europeo. Nada de esto hacía prever el trágico final que tendría para él esta historia.

La pesadilla para el líder del conservador Partido Popular (PP) comenzó un día después, el pasado miércoles, con el fallo emitido por la Audiencia Nacional de España, donde condenó a prisión a diversas figuras de dicha colectividad involucradas en la conocida trama Gürtel, uno de los casos de corrupción más relevantes del país en el último tiempo, relacionado con una red de contratos amañados entre empresarios y miembros del PP durante años.

Este hecho llevó a que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), encabezado por Pedro Sánchez, primero solicitara la renuncia de Rajoy por su responsabilidad política en este hecho de corrupción y luego presentara una moción de censura en su contra con la finalidad de destituirlo. Se esperaba que esta acción no prosperara, pero rompió todos los pronósticos iniciales y, gracias a una serie de alianzas inesperadas, concluyó con la salida del hasta ayer Presidente del Gobierno español, quien fue reemplazado por el líder socialista.

"Es sorprendente. Recién hace diez días Rajoy era aplaudido por todo su grupo parlamentario y la prensa reconocía su éxito extraordinario en conseguir la aprobación de los presupuestos, que en parte se cifraba en conseguir que los diputados del PNV lo apoyaran, lo que parecía bastante incierto, y ahora pues ha pasado lo que ha pasado, ha finalizado su vida política", explica a Emol el politólogo español José Ramón Montero, académico de la Universidad Autónoma de Madrid y profesor invitado de la Universidad del Desarrollo en Chile.

Para este catedrático de Ciencia Política esta destitución fue algo que, realmente, nunca pasó por la cabeza de Rajoy y el PP, ya que nunca se pensaba que los partidos de oposición pudieran ponerse de acuerdo en un candidato alternativo, "que es lo que finalmente ha ocurrido como consecuencia de esta sentencia que ha sido el colmo, lo que desborda el vaso de agua, y por eso es que en el PP no se lo esperaban, naturalmente". 

Los desafíos de Sánchez

Es sabido, Pedro Sánchez no la tendrá fácil, para nada. Sin mayoría parlamentaria (el PSOE cuenta con sólo 84 de los 350 escaños del Congreso), el líder socialista deberá recurrir a una serie de alianzas con partidos con los que muchas veces no tiene nada en común, por lo que será primordial manejar una estratégica que le permita ser gobernable. Todo esto, teniendo al frente a un herido Partido Popular que será mayoría y que intentará hacerle la vida imposible. 

"Él (Sánchez) no ha dicho absolutamente nada. No ha dicho cómo va a ser su gobierno", afirma el profesor Montero, quien cree que el PSOE gobernará sólo, sin el izquierdista Podemos, que le dio su apoyo en la moción de censura. Esto, aclara, debido a la inestabilidad interna que podría provocar la formación liderada por Pablo Iglesias.

"Una posibilidad sería, y yo apostaría a eso, que es formar un gobierno sólo con el Partido Socialista e intentar de una forma razonable y rápida, aprobar leyes que ya están en el Parlamento depositadas por la oposición en bloque contra el Gobierno del Partido Popular, leyes que modificaban el aspecto básico de lo que ha hecho el PP del año 2011 al 2016 durante la gran recesión, durante la crisis económica", recalca.l

Entre estas leyes figuraría la derogación o modificación de la polémica "ley mordaza", que sanciona acciones como manifestarse junto a las sedes del Congreso, fotografiar a policías o protestar en las alturas.

Otras normativas pendientes serían la aprobación de la universalización de la asistencia hospitalaria -que el PP sólo limitó a españoles e inmigrantes con papeles-; el alza del salario mínimo o la modificación del estatuto en la elección del director de Radio Televisión Española, con tal de evitar nombramientos de personas ligadas a la administración actual.

"Esas seis o siete medidas no deberían mediar mucho tiempo. No debería ser difícil, creo, entonces podría tener ocupado al Gobierno minoritario durante unos cuantos meses (...) Eso permitiría al Partido Socialista llegar a las elecciones, porque si comienzan los problemas convocaría a elecciones generales, entonces le permitiría llegar al PSOE con él en el Gobierno y con una trayectoria, si todo sale bien, positiva", afirma el académico.

El otro tema que tendrá muy pendiente a Sánchez será el conflicto de Cataluña, con un gobierno radical de la mano de Quim Torra y con Carles Puigdemont siempre rondando desde el exilio.

Respecto del futuro de este Gobierno, Montero afirma que lo que ha pedido la opinión pública es que se forme un Ejecutivo y posteriormente se convoque a elecciones generales a fines de año. Aunque él no cree que eso pueda pasar. "Creo que Sánchez las convocaría si se encuentra en un impasse, en una situación en la que no puede ir para adelante ni para atrás, no puede aprobar lo que quiere ni puede hacer nada sin pactar, por ejemplo con un independentista o con otro, lo que va a hacer que tenga más costo que beneficios", explica.

El futuro del resto de los partidos

Pero así como el PSOE tiene mucho que pensar de cara a este nuevo desafío, los otros tres partidos mayoritarios del Congreso (el conservador Partido Popular, el izquierdista Podemos y el liberal Ciudadanos) también están viendo cuál será su rol a partir de la próxima semana.

En el caso del PP, el profesor Montero afirma que esta colectividad tiene como punto a favor que domina la mesa del Congreso, que es el ente que define la prioridad de los temas a discutir en el Parlamento, por lo que "va a hacer una oposición brutal y eso va a dificultar notablemente" a los socialistas.

Ciudadanos, por su parte, es el partido que aparece en el primer lugar de las encuestas respecto a la intención de voto y ha tenido grandes apoyos en diferentes partes de España, sobre todo en Cataluña, donde se convirtió en la colectividad más votada en los últimos comicios. Un desafío difícil para su líder, Albert Rivera, que tiene que evitar errores para salir airoso.

Sin embargo, Montero parte por cuestionar el actuar del líder liberal: "Lo primero que ha hecho no sé si es muy correcto para mantenerse, que es apoyar a Rajoy, porque a Rajoy no lo apoya ni el guardia de circulación. No lo apoya nadie, es que después de la sentencia quién puede apoyarle", afirma, agregando que fácilmente pudo abstenerse "y podría presentarse diciendo 'yo me abstuve, no apoyé a este corrupto y no apoyé a Sánchez'".

Asimismo, deberá lidiar con el Partido Popular, que intentará bajarlo a toda costa, y también con el PSOE, "primero porque no le dio su apoyo, y en segundo lugar porque es un partido que le está robando también votantes".

En tanto, el caso de Podemos es más impredecible, advierte el académico. Hablamos de un partido que genera mucho rechazo (el 60% de los españoles dice que jamás votaría por esta colectividad) y ha tenido muchas peleas internas y que también se ha visto afectado a raíz de hechos más bien alejados de la política, como la millonaria compra de una casa por parte de su líder Pablo Iglesias.

De este modo, José Ramón Montero recalca que si el PSOE se mantiene en el Gobierno, "el Podemos va a seguir perdiendo votos frente al PSOE no tanto por la capacidad del PSOE sino por los problemas internos de Podemos". Por otro lado, "si el PSOE comienza a mostrar debilidad, a acordar con uno y su contrario, entonces ahí Podemos puede sacar bastante".

El momento actual español lo que revela es que, como ocurrió en 2015, sigue habiendo un electorado muy fluido y poco seguro de qué partido votar en las próximas elecciones, porque está en contra del PP, está insatisfecho con el PSOE, está un poco perplejo con Ciudadanos y con respecto a Podemos está mayoritariamente en contra", sostiene.

Así las cosas, será muy importante saber qué ocurrirá en los próximos meses, en un futuro que aún no se ve claro.

Fuente: Emol, GDA