Dany Rodríguez (41) ha toda su vida. El hábito lo adquirió de chico, luego de que se uniera al grupo scout Lince 70, del cual todavía forma parte como jefe de la manada de niños y niñas menores de 10 años. Sus recuerdos armando carpas y prendiendo fogatas, ahora también con su esposa e hija, son de los más valiosos que le ha dado la vida. “La experiencia de acampar, en su conjunto, es fascinante. Hoy resulta beneficiosa porque ahuyenta un poco a la tecnología, que te tiene cerca de los temas de interés, pero no de los tuyos, teniéndolos en frente. En el campo o la playa escasea la buena señal o energía eléctrica, y eso suma. Entonces, tener mayor contacto con quienes vives o frecuentas es uno los principales beneficios de acampar. Y, claro, tener mayor contacto con la naturaleza. El saldo siempre es muy positivo”, le cuenta a Somos.

Como experto, Dany comparte algunas recomendaciones. Para elegir el lugar, por ejemplo: “Si uno es principiante, sugiero ir primero a un club. Hay muchos en las afueras de Lima que ofrecen espacios para campismo. Si uno ya está más entrenado, puede optar por lugares completamente abiertos y libres, incluso en la altura”. En este último punto, agrega, hay que evitar las zonas bajas, cercanas a laderas de cerros o terminaciones de vertientes naturales de huaicos. También áreas de muchos árboles porque estos pueden actuar como pararrayos.

Newsletter exclusivo para suscriptores

Juan Carlos Fangacio
TE PUEDE INTERESAR: Lago Sandoval: cómo llegar a la maravilla amazónica y observar sus exóticas especies

“Luego, la planificación de la salida es vital. Recomiendo armar un menú que especifique qué se comerá cada uno de los días, desde el primer hasta el último alimento, de preferencia que no requieran refrigeración. Asimismo, preparar un programa de actividades para el grupo. A veces sucede que el entusiasmo inicial se acaba en horas si no hay alternativas de qué hacer. Caminatas a lugares cercanos, juegos, mojar los pies en el mar o la laguna, entre otras. También hay que tener a la mano lista de direcciones y teléfonos de las autoridades y la policía cercana”, explica.

Durante el campamento, señala Dany, hay que definir las zonas de este (carpas y zona de desechos, entre otros). “Los alimentos, por ejemplo, deben estar alejados de las carpas, para evitar que animales terrestres o aves lo invadan”, dice. “Como actividades recreativas, se puede tomar fotografías y hacer fogatas para contar historias o cantar, eso nunca tiene pierde”. Al finalizar, tras desarmar la carpa y empacar, hay que desechar debidamente los residuos orgánicos; el resto se puede llevar de vuelta a casa. “Debemos dejar la menor huella posible de nuestra visita pensando en el medio ambiente”, finaliza.

LEE TAMBIÉN: Iquitos para el turista joven: locales nocturnos, nuevos restaurantes y actividades de aventura
La familia López Alvarado, famosos en las redes sociales por administrar las cuentas de “Papis por primera vez”, recorrieron en cámper la costa norte del Perú por 30 días, en el 2021. En el futuro planean comprarse uno propio. (Foto: Papis por primera vez)
La familia López Alvarado, famosos en las redes sociales por administrar las cuentas de “Papis por primera vez”, recorrieron en cámper la costa norte del Perú por 30 días, en el 2021. En el futuro planean comprarse uno propio. (Foto: Papis por primera vez)

Acampar es una forma de aprovechar el aire libre, pero otra que cada vez más llama la atención es el alquilar un cámper para viajar o pasar fines de semana o temporadas de vacaciones. Los López Alvarado, protagonistas y administradores de la popular cuenta en redes sociales “Papis por primera vez”, tuvieron su primera experiencia en uno de ellos al recorrer por 30 días toda la costa norte del Perú, el año pasado.

TE PUEDE INTERESAR: La historia de los peruanos que organizaron Lima 2019 y hoy trabajan para Qatar 2022

Ambos fueron acompañados de sus mellizos de ocho años. Yazmín y Hugo, viajeros empedernidos, compartieron todo el periplo por YouTube y sus redes sociales, el cual incluyó ir parando en playas y pueblos distintivos entre Lima y Tumbes. “Los chicos hacían clases y nosotros trabajábamos en la computadora, a solo unos pasos del mar. En los recesos íbamos a recoger arena. Hay un estrecho vínculo con el ambiente, fue espectacular. Cuando Marcelo y Leonardo volvieron, no pararon de recrear las escenas vividas, con Lego”, cuenta Yazmín.

La familia repetirá la experiencia. “Es cuestión de planificar los días y los puntos donde uno parará para dormir. Puede ser en la playa, en estacionamientos de hoteles e incluso una calle si es segura. De algo muy bien programado puede salir una experiencia maravillosa. No se van a arrepentir”. //

Lo que no puede faltar

-Para dormir: una carpa hecha de buen material, también bolsas de dormir. Para mayor comodidad opta por colchones inflables, pisos para carpa o colchonetas con aislante térmico. 

-Una mesa y sillas plegables son imprescindibles: si hay varios árboles cerca, llevar también una hamaca liviana. 

-Para iluminar son ideales lamparines que se recargan con la energía solar. También linternas LED para la frente.

-Para cocinar o menaje: cocinas de camping con cápsulas de gas o balones pequeños, cooler, set de platos y vasos reusables, ollas, sartén o bowl retráctil de silicona. 

-Para el aseo: toallas de microfibra. 

-Herramientas: cuchilla multiusos y un set de rudimentos para armar la carpa (estacas, martillo, etc). 

-Botiquín: analgésicos, antidiarreicos, antihistamínicos, sales rehidratantes, protector labial, vendas, alcohol, esparadrapo, tijeras y medicación personal de uso cotidiano. Bloqueador y repelente. 

-Otros: fósforos o encendedor, poncho para lluvia, fuente de energía recargable con el sol (para celulares, por ejemplo) y bolsas de basura. 

Contenido Sugerido

Contenido GEC