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Aspecto de una calle de Chorrillos, después de la destrucción del balneario a manos de los chilenos. Foto: repositorio PUCP, colección Elejalde,

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Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Aspecto de una calle de Chorrillos, después de la destrucción del balneario a manos de los chilenos. Foto: repositorio PUCP, colección Elejalde,
Aspecto de una calle de Chorrillos, después de la destrucción del balneario a manos de los chilenos. Foto: repositorio PUCP, colección Elejalde,
/ Repositorio PUCP
Por Héctor López Martínez

Desaparecido nuestro poder naval después de la epopeya de Miguel Grau y su gallarda dotación en Angamos; derrotados nuestros ejércitos en el sur pese al heroísmo espartano de Francisco Bolognesi y sus hombres; frustradas en octubre de 1880 las conferencias de paz que propició la diplomacia norteamericana a bordo de la corbeta “Lackawana”, al ancla en la bahía de Arica, ya nadie dudaba en Lima que las tropas chilenas atacarían nuestra capital como lógico epílogo de la desigual contienda.