
Se acabó la Semana Santa y con ella el fin de semana largo que muchos limeños aprovecharon para alejarse de la ciudad y acampar en las playas, donde fue un paisaje común la arena poblada de personas que comían y bebían a sus anchas.
Producto de estas celebraciones, muchos pasaron la noche ebrios y amanecieron esperando con que el sol de la playa los ayude a recuperarse. Sin embargo, el frío y la neblina los sorprendió el Domingo de Resurrección.
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Además de la resaca, una segunda consecuencia de estas celebraciones fueron las playas llenas de basuras y desperdicios que tuvieron que ser limpiadas a lo largo del fin de semana.
¿Y tú, dónde pasaste el fin de semana largo por Semana Santa?

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