Por Juan Carlos Fangacio Arakaki

En el manuscrito del poema “Los desgraciados”, que forma parte de su libro póstumo “Poemas humanos”, César Vallejo cerraba uno de los versos con la palabra “víctima”; pero luego hacía una corrección, mediante una pequeña flecha dibujada a mano, para convertirla en “amada víctima”. Así lo cuenta Yaneth Sucasaca, investigadora de la Casa de la Literatura Peruana y curadora de la exposición “Ya viene el día. César Vallejo, el fervor y la palabra”, que se inaugura la próxima semana.